El expresidente de Afinsa niega que se maquillaran las cuentas de la firma

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El expresidente de Afinsa, Juan Antonio Cano Cuevas, aseguró ayer que la empresa “no simuló jamás” una situación económica distinta a la real ni tampoco operaciones de compra-venta, y negó que los contratos se usaran para “maquillar las cuentas”, a pesar de que en algunos documentos confidenciales internos se habla de “ingeniería contable”. Durante su declaración ante la Audiencia Nacional, Cano Cuevas explicó que Afinsa se constituyó a finales de los años 80 para ofrecer un servicio que “facilitara el acceso a la inversión” en valores filatélicos a personas “no expertas”, a pesar de que Afinsa “no vendía solo filatelia”, aunque ese era “el elemento nuclear base” de su negocio.

Además, negó que los contratos de tipo CIT se usaran para “maquillar la contabilidad”, que “recogía la realidad operativa” de la compañía. Sin embargo, el fiscal esgrimió un documento en el que se habla de “cuadrar” las cuentas y de “ingeniería contable”, términos que para el expresidente de Afinsa están “muy denostados”, pero que cuando se utilizaron en los informes internos “seguro no fue en el mismo sentido”. 

“El modelo de construcción de la contabilidad de Afinsa es muy complejo, con más de 12 millones de apuntes al año. Para mí la ingeniería contable no está asociada a las filigranas en el aire e inventivas propias, sino al armazón, a la estructura sólida, que sostiene en documentos oficiales las estructuras de la empresa”, añadió. 

“Eso se llama contabilidad”, le replicó el fiscal, sin querer entrar en más debate.

Durante gran parte del interrogatorio del fiscal, Cano Cuevas insistió en justificar por qué la actividad de Afinsa no podía considerarse financiera, por mucho que “a efectos tributarios” sus productos sí se rigieran por ese tipo de normas.

“La compañía siempre ha tenido el sanbenito de ser comparado con los bancos, que son un mercado ajeno por completo a Afinsa. Nosotros no retribuíamos nada, solo vendíamos y facilitábamos la venta, y en medio había una plusvalía por la diferencia de precios. Pero no estábamos retribuyendo ni captando capitales”, defendió, insistiendo en que sus beneficios provenían de administrar sus recursos, no los de los clientes. Es más, llegó a decir que si en las actas de la empresa se utilizan términos financieros como tipos de interés o plazo fijo es por el carácter “coloquial en el seno de una conversación” en la que se trataba de “verbalizar un concepto”, pero que en cualquier caso son términos “imprecisos” y que “no recogen la realidad de la naturaleza de las operaciones”.

Así, explicó que la operativa habitual era “muy rígida” y que consistía en que el cliente compraba un lote de sellos por un precio determinado y después optaba por gestionarlo por su cuenta o firmar un contrato de opción de venta a un plazo determinado, lo que obligaba a Afinsa a venderlo a un tercero o, en caso de no encontrarlo, a comprarlo para sí. 

Además, el presidente subrayó que nunca se vendieron lotes de sellos que no estuvieran ya en manos de la empresa.  También insistió en que Afinsa no estuvo en ningún momento en “situación real de impago técnico” hasta el año 2006, cuando se tuvo que declarar en concurso a resultas de una inspección de la Agencia Tributaria cuya responsable “llegó con el prejuicio” de que se trataba de “un nuevo Gescartera” y que la empresa era de tipo financiero.

El expresidente de Afinsa niega que se maquillaran las cuentas de la firma