Las raíces de los árboles destrozan aceras y plazas en los distintos barrios

En la Plaza Vella apenas se puede circular por la acera con las losetas levantadas, lo mismo que sucede en la carretera de Castilla. En Caranza, el carril bici se reparará y se sustituirán las especies, que, además, en otras parte del
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La inadecuación de las especies arbóreas a la ciudad no es nueva y aunque cada vez se mima más qué árboles plantar cuando se realiza algún tipo de infraestructura, lo cierto es que son muchos los casos de ejemplares plantados en espacios indebidos, con daños para las propias especies y molestias a los vecinos. Además, las plantaciones sin control previo dan como resultado daños en las carreteras, paseos, plazas y aceras, lo que supone mayores gastos a la hora de sustituir pavimentos y llevar incluso a la tala de árboles.
Caranza es un ejemplo de mala planificación y el paseo marítimo, especialmente el carril bici, está totalmente destrozado por el crecimiento desmedido de las raíces de los árboles plantados al borde del carril. Con cargo al POS 2017 se ejecutará próximamente la mejora de este espacio, lo que supondrá levantar totalmente el asfalto de la zona destinada a bicicletas y la tala de árboles con la sustitución por otras especies arbóreas acordes con el espacio y con un crecimiento adecuado para una zona urbana.
La entidad vecinal del barrio espera también que se tomen medidas similares en la avenida Castelao, donde al borde la iglesia las aceras están levantadas también por las raíces, con el consiguiente peligro para los peatones y las personas que acuden a los oficios.
Pero los problemas con los árboles no se limitan en este barrio, ni en muchos otros, a las raíces. El crecimiento de las ramas hacen que las copas tapen totalmente la visión en muchos inmuebles además de producirse escenas como la introducción de las propias ramas en las ventanas de los edificios –Casas de la Bazán–. En este caso, se han reclamado desde la AVV de Caranza podas y, si es preciso, talas, con plantaciones más acordes, como camelios. En estas viviendas, los vecinos han optado incluso por cortar ellos mismos las ramas desde sus ventanas cuando se introducen en sus casas, dándose escenas de ramas tiradas en el suelo, además de efectuar podas arbitrarias por parte de personas que no saben cómo hacerlas, sin control alguno. La entidad vecinal de Caranza ha hecho un llamamiento al vecindario para que informe de situaciones similares en el barrio, con el fin de hacer llegar esas quejas al Concello.
No solo Caranza, sin embargo, se ve afectado por esta falta de planificación en materia de elección de especies o de falta de podas. En el barrio portuario, el entorno de la Praza Vella comienza a abrirse como consecuencia del crecimiento de las raíces de los árboles. Apenas hay espacio para que circulen los peatones y mucho menos si se trata de sillas de ruedas o de bebés.
También en la carretera de Castilla hay ejemplos de crecimiento de árboles que levantan la acera. En las zonas de los soportales los alrededores de los árboles ya han roto las baldosas, con el consiguiente peligro para la circulación peatonal. Más adelante, las especies plantadas ya cuentan con alcorques que dejan libre la zona más próxima a la parte final del tronco, pero, una vez más, los árboles de gran crecimiento se perfilan como ina-decuados para la ciudad, frente a especies de arbustos que no dañarían las aceras. 
Las hojas caducas son otro de los problemas con los que a menudo se encuentra la ciudad, ya que las hojas obturan alcantarillados o provocan resbalones en los peatones. Compaginar naturaleza y ciudad todavía parece una asignatura pendiente en las calles de Ferrol.

Las raíces de los árboles destrozan aceras y plazas en los distintos barrios