Quintana: “No me saco la mano de la cabeza”

Yeferson Quintana cubre la internada de Rolan segundos antes de que el balón le impactase en el brazo y el colegiado señalase penalti | Patricia G. Fraga
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Fue una acción totalmente involuntaria, pero lo cierto es que el partido ante el Deportivo prácticamente se resume en esa mano de Yeferson Quintana que señaló el colegiado y que acarreó el gol de la victoria herculina. Al margen de esa acción y de otra muy similar que no castigó en la otra área –“y que fue muy clara”, denuncia–, poco más méritos adujeron los blaquiazules para llevarse los tres puntos. De ahí la lógica “calentura” que dejó en el defensa uruguayo una acción que, reconoce, “no me puedo sacar de la cabeza”.

Porque, haciendo una lectura global del encuentro, al margen de esa jugada, el charrúa considera que lo más justo habría sido un empate: “Fuimos superiores en todo, pudimos ganarlos... el Coruña fue el penal y nada más, resume un Yeferson Quintana al que los rivales ya le tienen tomada la matrícula y que cada semana se ve sometido a una vigilancia especial cada vez que trata de sumarse al ataque. Cuando el domingo en Riazor subió a rematar el primer córner del Racing, “sentí que había dos jugadores que estaban mirándome, solo a mí, que me estaban esperando”, algo “normal, para tenerme al margen”, pero que no va hacer que desista en su faceta ofensiva a balón parado. 

Balance
Con solo ocho puntos sumados de 18 posibles, los número del Racing comienzan a ser discretos para un aspirante a la zona alta de la clasificación, Quintana es el primero en reconocerlo, “porque es algo que nosotros hablamos todos los días en el vestuario” y también en apuntar dónde tiene que empezar la mejoría racinguista: “Primero hay que ganar en casa. Nuestra casa tiene ser fuerte, los equipos tienen que saber que a A Malata tienen que venir con todo”, advierte, porque, aunque “el grupo está muy peleado”, preocupa “dejarse puntos por el camino, porque es una serie de partidos muy corta y hay que empezar a ganar”. 

Por eso, el objetivo de aquí a que se detenga la competición en Navidad, es hacerse con los seis puntos que restan porque, además, con los cruces entre los equipos de la zona alta, el Racing podría sacar mucha rentabilidad, y la primera oportunidad para hacerlo y saldar su cuenta pendiente con A Malata llegará el domingo en el partido ante el Coruxo: “Le vamos a dar una alegría a toda la familia racinguista y dar lo mejor de nosotros para meternos arriba nuevamente”.

En términos parecidos a los de Yeferson Quintana se expresaba al término del partido en Riazor Fernando Pumar, decepcionado “porque queríamos brindarle la victoria a la afición, porque era un partido importante para el equipo y para la ciudad”, pero, sobre todo, por el hecho de que el rival no hubiese sido “muy superior”. 
Ese es el gran hándicap con el que, a su juicio, se está encontrando el Racing: “Hay días que merecemos más, pero todo está muy competido. A todo el mundo le cuesta ganar cada semana. Ves que los rivales no son superiores ni hacen mucho más para marcarte... pero les llega para ganar. Nosotros tenemos que trabajar más para no conceder ni ese puntillo”. Y en eso tiene que focalizarse ahora el Racing, en mejorar su precisión, tener más calma y “confiar en el trabajo, no desesperarnos, porque con esta actitud, intensidad y la forma de trabajar, vamos a estar más cerca de ganar los partidos”. 

Quintana: “No me saco la mano de la cabeza”