Mas exhibe el apoyo municipal al 9-N y dice que no callarán la voz de los catalanes

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El presidente catalán, Artur Mas, exhibió ayer en un acto cargado de simbolismo el apoyo de más del 95% de los ayuntamientos catalanes a la consulta del 9-N y quiso lanzar un mensaje muy claro al Estado: “Por mucho que intenten callar la voz del pueblo de Cataluña, no lo lograrán”.

Mas recibió en el Palau de la Generalitat a los alcaldes de los ayuntamientos que aprobaron la moción en defensa del derecho a decidir, 920 municipios catalanes de un total de 947 que se adhirieron a esta iniciativa promovida por la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI) y la Asociación Catalana de Municipios (ACM).

Durante el acto, Mas destacó que la “piña” en favor del 9N que supone la mayoría parlamentaria, el apoyo institucional como el de los ayuntamientos o las movilizaciones sociales harán que no se pueda “callar la voz del pueblo” catalán “por mucho que lo intenten” desde el Estado.

El acto de ayer en el Palau de la Generalitat se produce pocas horas después de que este mismo escenario acogiese la cumbre entre Mas y los líderes de los partidos favorables al 9N –CiU, ERC, ICV-EUiA y la CUP–, en la que presumieron de “unidad” ante un proceso soberanista que “sigue adelante”.

Mas dijo que con la cumbre de el viernes se dio una imagen de “piña” ante la consulta del 9 de noviembre, que ayer se repite con el apoyo de los ayuntamientos al proceso.

Junto a la movilización social, esa “piña” hace que el “anhelo” y la “voluntad” de los catalanes de decidir su futuro político en las urnas “no se puede parar”, aunque esto es lo que “no entienden” en el resto del Estado.

“Por mucho que intenten callar la voz del pueblo de Cataluña no lo lograrán, pero nosotros sí lo lograremos”, aseguró el presidente catalán.

Mas puso de relieve las “fortalezas” del proceso soberanista para encontrar la “solución” y “vencer” las “dificultades, obstáculos, muros y rocas” que, en su opinión, pone el Estado.

Pese a esta “piña”, que para Mas es la “mejor imagen” que pueden dar, y a las “fortalezas” en torno al 9-N, llamó a “no bajar la guardia” ante los que les querrían ver “con la cabeza agachada y la espalda doblada”.

Mas añadió que hay un “reto democrático con mayúsculas” y consideró que en cualquier otro Estado el Gobierno “ya estaría sentado a la mesa negociando” con ellos “la forma legal para poder votar”, pero que, en cambio, Cataluña “topa” con uno que actúa con “enorme hostilidad e intolerancia”.

Por su parte, el coordinador nacional de ICV, Joan Herrera, alertó ayer de que quien asegure que la consulta del 9-N está garantizada “no dice la verdad”, ya que a día de hoy “hay muchos obstáculos por delante”, y por ello ha reclamado “unidad y firmeza” entre los partidos proconsulta para hacerla posible.

“Ante la alergia del PP a que Cataluña pueda decidir, (debemos tener) fortaleza. Tenemos prisa, pero esto no se puede perder por actitudes torpes o retrocediendo a la primera”, dijo.

Mas exhibe el apoyo municipal al 9-N y dice que no callarán la voz de los catalanes