La nueva parada de San Andrés actúa contra el estacionamiento irregular

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El último tramo de San Andrés es semipeatonal y, tradicionalmente, los conductores han aprovechado esta circunstancia para estacionar sobre la acera. El resultado es que es un punto negro de multas por estacionamiento, sobre todo los fines de semana. Sin embargo, la nueva parada modular que se ha instalado en San Andrés tiene la intención velada de ponerle las cosas un poco más difíciles: no solo porque los coches no podrán aparcar ya sobre ese tramo de acera, sino porque también resulta más complicado hacerlo en el lado contrario, hacia donde gira el bus para tomar la calle Sol.


La pandemia, como en tantas otras cosas, ha provocado una reducción de multas en esa zona, que en algunos fines de semana se elevaba a varias docenas, sobre todo en el espacio de carga y descarga, situado a escasos 40 metros de la nueva parada de bus. En este punto, los policías locales consultados dudan de que la nueva parada sea lo suficientemente disuasoria como para evitar el mal aparcamiento. “Esa es acera pura y dura, y la zona de carga y descarga tampoco lleva a la confusión: solo se puede estacionar en horario de trabajo, y solo los vehículos de carga y descarga”, aducen. 


Muchos conductores, llevados por la costumbre, caen en el error de pensar que fuera del horario laboral pueden aparcar su vehículo allí. Pero fuentes de la Policía Local recuerdan que ese tramo es distinto al tratarse de una zona de preferencia peatonal y de plataforma única. 


Petición vecinal 
La Concejalía de Movilidad había instalado la semana pasada esta nueva parada, aunque había una situada muy cerca, donde ahora se emplazó una parada de taxis. Según el Gobierno local, los placeros del mercado de San Agustín, comerciantes y vecinos llevaban tempo solicitando que el bus urbano llegase de nuevo a esta calle, más próxima a la plaza de abastos, con el fin de mejorar la accesibilidad a San Agustín y la seguridad en la zona. 


Pero, sin duda, también servirá para avanzar en la humanización de San Andrés, que está llamada a convertirse, por lo menos en una parte aún mayor de lo que ya es, en semipeatonal. El objetivo es transformar esta importante vía en lo más parecido a un bulevar, aunque no será posible peatonalizarla por completo precisamente porque por ella se canaliza gran cantidad de líneas de bus. 


Donde hasta ahora se concentraba el estacionamiento irregular, donde estará más limitado el aparcamiento: hasta entonces, la parada provisional frente al número 31 actuará como recordatorio de que la plataforma única es una acera.



La nueva parada de San Andrés actúa contra el estacionamiento irregular