propia

Pandemia, confinamiento y liderazgo

Un perfil tranquilo llevará la situación con calma y uno nervioso acabará más alterado pudiendo ser foco de problemas.Comparando el confinamiento, al inicio de la pandemia con el que se vive en un buque, siendo dos situaciones similares, se afrontan de manera diferente, pero las claves de salir airosos son prácticamente las mismas.Un psiquiatra amigo, dice que una buena práctica de salud mental es lograr pasar del estado de preocupación al de ocupación.En el buque hay poco tiempo para aburrirse y es una ventaja; entre guardias de navegación, y otras ocupaciones, dependiendo del cargo, es difícil bajar de diez horas de trabajo, si a esta circunstancia le añadimos horas de sueño y comidas queda poco tiempo para preocuparse.Es también fundamental, el orden, la disciplina, incluso la rutina, así como el liderazgo que ejerza un buen capitán.Esto se puede trasladar al aislamiento en la propia casa.

La vida como un cometido

Sin duda, el momento actual nos exige ser más reflexivos, conocimiento que no se adquiere a través de títulos académicos, sino por nuestras posibilidades de acción y reacción en el vivir, para no convertirnos en marionetas a merced de las modas del momento.Indudablemente, la mayor sabiduría que existe es reconocerse uno mismo ante el guión existencial; que no es otro, que escuchar mucho, hablar lo preciso y arrepentirse lo necesario.