pensamiento

Revolución cívica

He aquí un caso de manual: la pandemia ha sido inevitable, imprevisible y nada se pudo hacer desde gobiernos y administraciones, como si las omisiones de primeros de marzo no hubieran multiplicado exponencialmente los contagios.En este ambiente, sería bienvenida una educación cívica para la libertad, no para cortar por el mismo patrón a los jóvenes, a los que hemos de transmitir el gusto por el conocimiento, por la verdad, por el pensamiento abierto, plural y crítico.