nuestros propios

Nosotros, los humanos (I)

Si acaso, dejémonos fascinar por ese ser, más corazón que coraza, al que sólo lo puede socorrer otro idéntico.En el nosotros, los humanos, no puede haber un todo contra todos, sino un hacer de cada uno en favor de los demás, lo que exige una responsabilidad conjunta, que nos garantice una asistencia y acogida, donde nadie pueda sentirse extraño.