nuestro

Un nuevo modo de proceder por la vida (y II)

Desde luego, nuestro orbe interconectado no sólo por las redes sociales, sino también por una tierra habitable, tampoco podemos abandonarla a la barbarie del resentimiento, reclama más que en otras épocas la colaboración de todos para garantizar cuando menos esa quietud que el cuerpo nos pide y que el alma añora.