hije � � todes

Irene y el gamberrismo verbal

Aunque también puede ser que el castellano no le haya hecho nada, y que se trate solo de una manifestación más del filibusterismo político que la mencionada cultiva, mediante el cual se traslada a las palabras la responsabilidad y la capacidad de transformar la realidad, una cosa que solo pueden hacer los buenos escritores y los buenos poetas, y por pudor no lo hacen.Soltando, como soltó varias veces la buena de Montero en un mitin, los palabros “niñe”, “hije” y “todes”, no se transforma otra cosa que, para peor, el maravilloso instrumento de la Lengua.