Carla reyes-Uschinski

La lección de Teresa

Entonces todo lo demás desaparece, los medios se rinden al impacto de magnitud que provoca esta catástrofe nacional: aficionados que lloran desconsolados ante la valla del estadio, niños que se abrazan a sus padres vestidos ambos con la camiseta del 10, socios del club que amenazan con que se van y otros que babean incrédulos, pensando que es una broma.Quiero pensar que esto no es deporte, en todo caso no el deporte tal y como lo hemos visto estas semanas en Japón.