Bonilla

Bonilla a la Vista, las patatas fritas gallegas que triunfan en medio mundo

En muy poco tiempo Corea se transforma en el mercado extranjero más importante para Bonilla a la Vista, con más de 4000 kilos de patatas vendidas cada mes. Ahora, en una clara apuesta por mejorar la relación directa con el cliente, Bonilla a la Vista estrena una nueva plataforma de venta online para el mercado internacional, que permitirá a los consumidores europeos comprar de forma directa los productos, que llegarán directamente a sus casas. El mercado internacional supone una parte importante de las ventas anuales de Bonilla a la Vista, y es sin duda una de las líneas fundamentales de crecimiento de la marca, que sin embargo no ha pedido la perspectiva, manteniendo su esencia, tanto en la empresa -dirigida por César Bonilla-, como en el producto, que continúa siendo de fabricación artesanal, y apostando por la material prima y la calidad como base: patata de la mejor calidad, aceite de oliva y sal marina, como únicos ingredientes. Nacida en FerrolBonilla a la Vista, nacida en Ferrol en el año 1932 a las órdenes de Salvador Bonilla, padre del actual responsable, César Bonilla, lleva casi 90 años dedicada a la producción de churros con chocolate -cuenta con 6 locales propios en A Coruña- y patatas fritas, su producto estrella, que ha logrado posicionarse como líder en el mercado. En la actualidad las patatas fritas Bonilla a la Vista, elaboradas con patata de primera calidad, aceite de oliva y sal, pueden encontrarse en más de 20 países, incluyendo el Alemania, Bélgica, Suiza, Reino Unido, Francia, Italia, EE. UU., Panamá, Corea del Sur -uno de los mayores clientes de la marca- o incluso Australia, último país en incorporarse a la distribución directa, el pasado 2019, donde la primera remesa de patatas se agotó en apenas unas horas, y cuenta además con venta online al por menor.