aprender

Energías que nos degradan

Está bien que tomemos la recuperación del COVID-19 como una de nuestras prioridades, pero también tenemos que aprender a reconducirnos, cuidándonos entre sí de modo desinteresado, superando los desacuerdos que puedan surgir con la consideración hacia el análogo y a través del diálogo permanente, rompiendo con el egoísmo, como vivero de las grandes maldades.No olvidemos que juntos es como nos hacemos más fuertes para defender ese orden internacional común, tan necesitado de apoyos para ayudar a sanar el planeta y a sus moradores, creando empleos estables y bien remunerados; garantizando así, una mayor equidad y prosperidad que nos concilie.Pensemos que todo en la creación está íntimamente interconectado, lo que nos exige el cultivo de una armónica estética para destronar la violencia de nuestros andares; esa que llevamos, muchas veces, en nuestros corazones.