aprender

Nosotros, los humanos (yII)

Quizás tengamos que aprender a repoblarnos de poesías, a vivir como pueblo y a juntar todos los huertos en un nosotros, que nos pongan alas a la vida y nos hagan familia; antes de que reaparezca una cultura de muros que nos impida ver el horizonte de lo humano en lo trascendente, que es lo que en realidad nos hace volar, después de haber sido golpeados por sistemas que atesoran únicamente beneficios, corrompiéndolo todo con tendencias ideológicas vengativas, manipulando y falseando hasta nuestro personal destino poético.

Energías que nos degradan

Está bien que tomemos la recuperación del COVID-19 como una de nuestras prioridades, pero también tenemos que aprender a reconducirnos, cuidándonos entre sí de modo desinteresado, superando los desacuerdos que puedan surgir con la consideración hacia el análogo y a través del diálogo permanente, rompiendo con el egoísmo, como vivero de las grandes maldades.No olvidemos que juntos es como nos hacemos más fuertes para defender ese orden internacional común, tan necesitado de apoyos para ayudar a sanar el planeta y a sus moradores, creando empleos estables y bien remunerados; garantizando así, una mayor equidad y prosperidad que nos concilie.Pensemos que todo en la creación está íntimamente interconectado, lo que nos exige el cultivo de una armónica estética para destronar la violencia de nuestros andares; esa que llevamos, muchas veces, en nuestros corazones.