Antonio Casad

Socialistas

Pero resulta chocante que la saludable rendición de cuentas que se exige a Felipe VI, a la vista de los malos precedentes por la conducta de su padre, no guarde una proporción razonable en exigencias similares a Sánchez.Es verdad que en la ponencia se aclara que las demandas de regeneración y ejemplaridad “interpelan a todos los niveles de gobierno e instituciones del Estado”, pero se echan en falta enmiendas concretas en ese sentido.