• Lunes, 24 de Septiembre de 2018

Universidad libre de homeopatía

Acorralada. Así es como se encuentra hoy en día la homeopatía

Acorralada. Así es como se encuentra hoy en día la homeopatía en la universidad española. La noticia de que la Facultad de Farmacia de la Universidad de Salamanca suprimía la asignatura de Medicamentos homeopáticos, ha hecho que desaparezca la última materia específica sobre esta pseudoterapia en la universidad pública española. 
Persiste todavía el título de experto en Homeopatía clínica de la Universidad Católica de San Antonio en Murcia, pero esta pertenece al ámbito privado. Y todavía hay algunas asignaturas que la tratan de forma tangencial, como en Medicina en Oviedo, Enfermería en Jaén o Fisioterapia en Granada.
Poco a poco, el sentido común se va imponiendo en la oferta educativa de nuestro país y esta pseudociencia, que nunca ha probado ninguna eficacia frente a ninguna dolencia, va abandonando las aulas. 
El camino se empezó en 2009, pero en los últimos años se ha acelerado. Un punto de inflexión significativo fue sin duda la decisión de la Universidad de Barcelona de retirar de su programa el máster sobre homeopatía, seguida al poco tiempo por la Universidad de Valencia. Antes lo habían hecho en Sevilla, Córdoba o Zaragoza y después lo hizo la UNED.
Les ha costado quizás un poco más a los farmacéuticos, que no fue hasta hace un par de años que se han pronunciado en contra. 
No fue hasta el año pasado que la Real Academia de Farmacia lanzaba una advertencia sobre esta pseudociencia. Sin embargo, todavía es bastante habitual ver compartiendo espacio en las farmacias a estos falsos remedios con medicamentos que han demostrado científicamente su eficacia y seguridad.
Durante muchos años, la homeopatía se sirvió del respaldo indirecto que le ofrecía que su asignatura fuera impartida dentro de la universidad. Para el lego, que en las aulas universitarias se hablara positivamente sobre esta pseudociencia equivalía a dotarla de credibilidad. 
En esto también influyó el dinero que desde la industria de la homeopatía se destinó a conseguir este aval, como la cátedra que Boiron financió en su día en la Universidad de Zaragoza.
Ahora, gracias al esfuerzo de muchos, se está logrando desterrar a la homeopatía de un lugar que nunca debió ocupar. 
Pero falta camino por recorrer y en el debate sobre su utilidad, desde un bando se esgrimen hechos y desde el otro, opiniones. Que todo el mundo tiene la suya, pero eso no quiere decir que sea la acertada.