• Lunes, 24 de Septiembre de 2018

Lecciones sobre el cáncer

En 1988, la supervivencia global en cáncer en España

En 1988, la supervivencia global en cáncer en España era de tan solo un 30%. Hoy, esta supervivencia ya ha superado el 53% a los 5 años de diagnóstico. Más de la mitad de la gente ya no se muere por culpa de un tumor. 
Es una cifra positiva, pero mirando a nuestro alrededor vemos que, aunque la situación en España no es mala, hay países que nos sacan mucha ventaja en algunos tipos de cáncer. ¿Dónde está la clave de esta diferencia y que lecciones podemos aprender? 
Muchas veces en un diagnóstico precoz, para lo que es necesario un adecuado programa de cribado. El cáncer colorrectal es el tumor maligno más frecuente en España, del que hay 34.000 nuevos diagnósticos cada año y es la segunda causa de muerte por cáncer. 

Para su detección precoz existe una sencilla prueba que consiste en el análisis de heces para encontrar sangre escondida. 
Sin embargo, solo cuatro comunidades autónomas en nuestro país garantizan este programa, que bien aplicado podría suponer una reducción del 35% de la mortalidad, lo que en números redondos serían 4.000 personas menos muertas al año.
Aunque ojo, que no llega con que las instituciones se pongan las pilas y también es preciso un cambio cultural que rompa tabúes y miedos que cuestan vidas. Y es que en nuestro país solo un 30% de la población hace caso y acude a los programas de cribado. 

De poco vale que existan si luego no hacemos uso de ellos. Así que serían necesarios también programas de educación que sirvan para hacer entender a la población que, a pesar de las incomodidades que puede suponer una mamografía o de la tensión que sentimos mientras esperamos los resultados, en cáncer siempre es mejor saber que hay que mantenernos en la ignorancia.
Otro de los problemas que hace que nuestras tasas de supervivencia no sean mejores es la dispersión de los recursos. 


Muchos profesionales inciden en la necesidad de concentrar esfuerzos para la creación de centros de referencia. Un objetivo loable que se ve de bruces con la realidad de un sistema sanitario español multifragmentado. 
Son 17 comunidades autónomas, cada una con su propio sistema, y ninguna quiere ceder ni un ápice de su parcela de poder. Esto hace que, en cánceres raros como los infantiles, haya centros donde apenas si ven 8 casos al año, cuando sería mucho más inteligente reunirlos todos en un único punto para una atención mucho más especializada.