Sábado 17.11.2018

¿Internet libre de engaño?

Poco a poco, pero de forma imparable, Internet se ha convertido en nuestra principal fuente de información

Poco a poco, pero de forma imparable, Internet se ha convertido en nuestra principal fuente de información. Ya nadie tiene en su casa una enciclopedia, que rápidamente se vuelve obsoleta. Ahora la red nos ofrece, al instante, cualquier tipo de conocimiento que nos haga falta de una forma rápida y sencilla, con una simple búsqueda. Algo maravilloso. Pero al mismo tiempo se ha ido llenando también de basura. Mentiras, falsedades y post-verdades que nos intranquilizan al no saber identificarlas siempre. Su fiabilidad ha sido puesta en entredicho. Por eso Google se ha lanzado en una cruzada por un Internet limpio de engaños. Un noble empeño de cuyas cifras acaba de hacer gala recientemente. En el último año, el gigante tecnológico ha eliminado de sus páginas un total de 1.700 millones de anuncios al ser considerados falsos. Supone esto un incremento bastante significativo con respecto a 2015, cuando solo fueron 780 millones. ¿Y estos anuncios que ha borrado Google de que iban? Pues ellos mismos se encargan de desgranar la cifra y explican que por ejemplo 68 millones eran de productos farmacéuticos no aprobados, la mayoría relacionados con remedios milagrosos para adelgazar. O que 5 millones era de anuncios de préstamos usureros. También explicaban como han expulsado a 200 editores que ya no pueden utilizar su aplicación AdSense para añadir publicidad de Google y de esta forma financiarse. El motivo es que utilizaban noticias falsas como plataforma para su publicidad. Vivimos en un mundo que está cambiando continuamente, y por eso Google reconoce que también se ha encontrado con nuevas tácticas destinadas a saltarse los filtros que ellos han impuesto y que en su mayoría se centran en productos ilegales o que realizan promesas poco realistas. Es de agradecer este trabajo. Pero ningún sistema es perfecto y siempre habrá quien sepa saltarse sus trabas. Por eso al final lo más importante acaba siendo que desarrollemos más y mejor nuestra lectura crítica. Aprender que nadie vende duros a cuatro pesetas y que si algo es demasiado bueno para ser cierto, posiblemente no lo sea. Así que aunque Google trabaje para hacer de Internet un lugar más seguro, no está de más que nosotros también tomemos nuestras propias medidas a la hora de valorar aquello que encontramos en la red de redes.
 

¿Internet libre de engaño?
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