Futuro negro para la homeopatía

no corren buenos tiempos para la homeopatía en España.

no corren buenos tiempos para la homeopatía en España. Esta pseudociencia que no ha logrado hasta la fecha (y ya van 200 años desde sus inicios) demostrar de forma científica que tenga ninguna validez para curar enfermedades, está viéndose cada vez más relegada en nuestro país. Si ya casi ha sido expulsada fuera de las aulas de la universidad, ahora parece que se enfrenta con un reto que puede suponer el jaque mate casi definitivo. Ahora, los nuevos nombramientos de Pedro Sánchez parece que la pueden colocar en un jaque mate casi definitivo.
Carmen Montón y Pedro Duque, al frente de los ministerios de Sanidad y de Ciencia, Innovación y Universidades respectivamente, se han mostrado siempre muy críticos con ella. La primera, licenciada en Medicina y que se ha destacado como consellera de Sanidad Universal y Salud Pública del Gobierno Valenciano, ha denunciado varias veces con énfasis a la homeopatía como una pseudociencia, recordando por activa y por pasiva que nunca han demostrado su eficacia. Pedro Duque directamente las ha tachado como “chuches” sin valor curativo alguno.
Con la orden ministerial de la anterior ministra, Dolors Montserrat, permitiendo su venta en las farmacias, parecía que la homeopatía había encontrado una tregua. Ahora las cosas pintan muy negras. Montón ya ha dejado claro por activa y por pasiva que no es ciencia y que no cura, y por tanto van a estudiar muy bien si encuentran la forma de derogar esta orden ministerial y acatar al mismo tiempo la Directiva Europea que la ha motivado.
Para la nueva ministra, es de vital importancia evitar los mensajes confusos y que la ciudadanía disponga de toda la información objetiva y veraz. Por eso, que la homeopatía pudiera compartir espacio en las farmacias con medicamentos que si han demostrado su eficacia no hace más que mandar señales confusas que pueden suponer un riesgo social, tanto para la salud como para la economía de las personas que se dejan embaucar.
Sin embargo, veremos ahora si todas estas buenas intenciones acaban llegando a buen puerto. Es muy fácil prometer cuando se está en la oposición, pero falta ahora ver si estas promesas no acaban siendo palabras que se lleva el viento. Es cierto que el inicio es ilusionante (a no ser que uno se dedique a la homeopatía), pero falta todavía mucho camino por recorrer y la cosa se puede torcer.