• Lunes, 24 de Septiembre de 2018

Combatir las “fake news”

No, no es cierto que hayan detenido a un par de monaguillos gallegos

No, no es cierto que hayan detenido a un par de monaguillos gallegos por meter marihuana en el botafumeiro. 
Tampoco es cierto que las radiografías dentales o las mamografías puedan producir cáncer. Ni que la NASA hubiera pagado en su día un millón de dólares para desarrollar un bolígrafo para escribir en gravedad cero mientras que los rusos usaban un lápiz. Son solo tres ejemplos de uno de los cánceres de las redes sociales de hoy en día: Las “fake news” o falsas noticias. 
Facebook lo sabe y por eso está intentando poner de su parte para defender su honorabilidad. Ya han sido señalados en más de una ocasión por el impacto que estas informaciones tienen, así como por la falta de control sobre los contenidos que se ofrecen en su red. Hace poco anunciaba que habían decidido contratar a 10.000 personas para combatir la difusión de noticias falsas. 
Otra de las medidas ha consistido en la reducción del número de contenidos de los medios de comunicación que aparecerán a partir de ahora. 
Se pasará de un 5 a un 4%, con la esperanza de hacer de la red de Mark Zuckerberg un sitio más seguro. 
Esto último ha levantado ampollas entre los medios más pequeños, al considerar que cada vez se pone más complicado su trabajo, a pesar de que desde Facebook se haya puntualizado que esto no afectará a los contenidos de calidad. Aunque aquí se vuelve a poner la cosa complicada, pues estamos dejando en manos de un tercero el decidir si un contenido es de calidad o no sin que queden claros los criterios que empleará.
En estos tiempos de incerteza, ya existen diversos parches para instalar en los navegadores que nos ayudan a identificar las falsas noticias. 
Sin embargo, no se está atacando el problema de raíz. Y es que falta mucha educación, que nos ayude a nosotros mismos a identificarlos.  Enseñar lectura crítica en las escuelas es algo a lo que no se le está dando el suficiente valor, cuando está visto que desde ya se ha convertido en algo de vital importancia. 
Comprobar quien publica una historia, no quedarse solo en el titular o mirar si en las citas se especifica la fecha o la fuente son solo algunas de las claves que nos podrían ayudar a combatir esta infoxicación que acentua los valores negativos de las redes sociales y deja en un segundo plano lo positivo que nos han traído: la posibilidad de expresarnos y participar de una forma sin parangón en toda nuestra historia.