martes 22/9/20

Confuso y difuso

El Lazarillo de Tormes, Rinconete y Cortadillo

El Lazarillo de Tormes, Rinconete y Cortadillo,… historias de pillabanes, siempre fueron los libros más recomendados para leer entre chavales de 10-11 años. ¡Cómo no vamos a llevar en el ADN mentir y trincar con naturalidad en lo que a lo público se refiere! “Todos lo hacen”... Un padrenuestro y a comulgar.
Contribuir a quitar esa boina lo hizo de siempre el cuarto poder, la prensa, hasta que dejó de servir para ello por perder credibilidad tergiversando la noticia al servicio de los intereses de los nuevos señores del gremio, los poderes financieros, el gran capital.
En medio del marasmo, llama la atención el reciente artículo del editor de un rotativo gallego, claro y contundente, que si bien es cierto que resulta imposible no suscribirlo 100%, no es menos cierto que su lectura insta a preguntarle qué está él hoy haciendo para favorecer el desasnamiento general cuando, al contrario, tiene empleados haciendo todo lo contrario, tal vez buscando el sensacionalismo y vender más.
Se explicaría así que no le resulte rentable, por ejemplo, mojarse y ser didáctico divulgando entre amas de casa y consumidores noticias del tenor, por citar un tema que menciona, sobre cuáles son y por qué los productos de calidad producidos en Galicia, contribuyendo así a que las grandes corporaciones alimentarias dejen de estafar y jugar con nuestra salud, pero también de paso a que sepamos discernir cuánta responsabilidad directa tienen en lo uno y lo otro los políticos y gobiernos ya que, a resultas de ello, “desaparece la pujanza de la ganadería y de la pesca” –frase suya.
Su medio, al contrario, contribuye a la confusión maliciosa: Con “Dos años de cárcel por sustraer 5 euros” tituló un caso en el que hasta nombró a la defensa sin importarle el perjuicio que ocasionaría a la letrada su perversa afirmación. Omitió que el sujeto, con antecedentes penales, recién salido de la cárcel, se presentó borracho en una oficina bancaria para retirar el subsidio de expresidiario sin haberse inscrito en el paro, razón por la cual la cartilla no reflejaba abono alguno. Con el rebote que se agarró el individuo, traspasó puertas repartiendo leches al Director e Interventor y, pillando al vuelo un billete de 5 euros que vio sobre un mostrador, abandonó la entidad siendo detenido al poco, no sin antes forcejear con la policía. Al encima reincidente, le cayeron algo más de 5 años de trullo y precisamente gracias a los buenos oficios de la abogada, le quedó en 2.
Ante el uso normalizado de la demagogia, mentiras, falsedades y medias verdades de algunos medios de comunicación, políticos y no digamos gobernantes, se hace más necesario que nunca saber por uno mismo; no es fácil. Ejemplo, nos venden el resurgir del empleo en la zona porque en Fene la construcción de los vistosos jackets… etc, callando que los empleados son asturianos y de por ahí, que de Navantia son sólo 5, un decir, y que no se encuentran ni soldadores porque ¿para qué va un joven a formarse como profesional si no encontrará trabajo? ¿Qué experiencia va a tener si no trabaja para adquirirla? El pez que muerde la cola; es lo conseguido por no prever la importancia de mantener el nivel formativo y que este drama sobrevendría. Ahora, los de siempre sacan pecho con que el nivel de cualificación es altísimo y algún medio, más afanado en remar a favor del poder amigo y/o subvencionador, coadyuva a la expansión de la engañifa.
Mas en lo que estamos vendidos es en temas de alto voltaje, nunca mejor dicho. Aquí todo se torna confuso y difuso. Dice el presidente de la CNMC, Marín Quemada, que “CREE que los pagos por el servicio de interrumpilidad que el Gobierno reconoce a algunas empresas electrointensivas como Alcoa a cambio de que se desconecte de la red en caso de necesidad, son una mera política de descuentos y no una verdadera política energética”.
El Contrato de Interrumpibilidad no surgió para abaratar la electricidad consumida a las industrias gran consumidoras de dicha energía sino para evitar desplomes en la red por falta de capacidad en un momento dado. ¿Que ello supone un abono a la fábrica firmante por soportar la parada? De acuerdo. Pero es un contrato en toda regla con sanciones previstas para el caso de incumplimiento. Que se lo pregunten a quien en un instante en el que ni la contratante estaba consumiendo ni había emergencia alguna, le piden la interrumpibilidad y por no contestar, simplemente por no estar atento, ¡zasca!, 2 millones de euros de multa. Nada más.

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