Navidades laicas

Menuda semana. Elecciones en Cataluña. Lotería de Navidad. Partido Real Madrid-Barcelona. Y Nochebuena. ¡Casi nada!
Una semana intensa en la que en las urnas se ha jugado no solo el futuro de Cataluña sino el de España.
Y mientras, tantos y tantos ciudadanos asistimos inermes a ese intento descarado pero al parecer imparable de quienes quieren desvirtuar definitivamente la Navidad.
Es verdad que ya hace unas cuantas décadas que la Navidad se ha ido “paganizando” convirtiéndose en la apoteosis del consumo desmesurado. Pero ese consumo también tenía una razón de ser, la Navidad era el momento de permitirse lo que uno no se permitía el resto del año y sobre todo la fiesta de Reyes era la apoteosis de ver cumplidos los sueños de los niños.
Pero ahora la Navidad es otra cosa, es solo una fiesta sin ninguna significación especial, es un consumir por consumir, sin más.
Me van a permitir que hable de Madrid, puesto que lo que sucede en Madrid afecta a los ciudadanos de toda España y por tanto la capital de todos. Bueno pues en estos días yo me pregunto si la ciudad se ha iluminado para celebrar la Navidad o para celebrar la Feria de Sevilla. Porque en la iluminación de la ciudad no hay un solo detalle, nada que recuerde que se celebra la Navidad. Lo mismo podríamos estar celebrando una feria de cualquier cosa.
Los Nacimientos también han desaparecido del paisaje urbano no vaya a ser que alguien se sienta ofendido. En cuanto a la Cabalgata de Reyes... cruzo los dedos porque no quiero ni imaginar lo que se les haya podido ocurrir este año a los gobernantes municipales.
Es más, defiendo que los ayuntamientos no sean los encargados de organizar las cabalgatas de Reyes y que sean entidades privadas las que lo hagan. Entidades claro, que “crean” en la Fiesta de los Reyes Magos, y por tanto estos parezcan Reyes Magos y no otra cosa.
Ya digo que paseo por Madrid y me sorprende tanto como me irrita no encontrar ningún signo que tenga que ver con la Navidad.
En definitiva nuestros gobernantes las han convertido en una fiesta de invierno y poco más. Lo tremendo es que en Madrid fue Alberto Ruíz Gallardón cuando ejerció de alcalde quién empezó a desnaturalizar la celebración de la Navidad, así que el actual ayuntamiento ya tenía el terreno más que abonado.
Es curioso que se tengan tantos remilgos y miramientos para no molestar a los que no son cristianos y por tanto no quieren celebrar la Navidad y sin embargo no se tengan en cuenta los sentimientos y creencias de una inmensa mayoría de ciudadanos que sí queremos celebrarla y para los que la Navidad es algo más que ir a las tiendas a comprar.
En cualquier caso ¡Feliz Navidad y suerte con la lotería!