sábado 21.09.2019

Música y gastronomía

Surgen estas líneas músico-gastronómicas de hoy a tenor de la presentación del “4º cuaderno de Arte Gastronómico y recetas de cocina”
 

Surgen estas líneas músico-gastronómicas de hoy a tenor de la presentación del “4º cuaderno de Arte Gastronómico y recetas de cocina” que presenta la SAF en la que han participado más de medio centenar de artistas plásticos aportando “ricas y coloridas recetas” acompañadas de magníficas ilustraciones de pintores como Corín Cervera, la artista que mejor recrea mundos oníricos de hadas ensoñadoras y duendes fabulosos. Y es que si bien la obtención de alimentos para cubrir nuestras necesidades de subsistencia responde a cuestiones básicas, la manera de elegirlos, prepararlos y presentarlos en la mesa acaba formando parte del acervo cultural e histórico de los pueblos: Desde la Roma Imperial a la Edad Moderna en la que la gastronomía evoluciona hasta obtener un rango artístico, proliferando su literatura en obras de investigación y divulgación como Le grand Dictionnaire de Cusine de Alexandre Dumas. Entra la gastronomía también a formar parte de  mundos literarios: En Los Pazos de Ulloa donde nuestra insigne Dña. Emilia Pardo Bazán concede un honroso puesto a la legumbre o en las Nanas de la Cebolla de Miguel Hernández: “La cebolla es escarcha/cerrada y pobre. Escarcha de tus días/ y de mis noches. / Hambre y cebolla/ hielo negro y escarcha grande y redonda”.  En el ámbito musical la encontramos por ejemplo en los compases derramados de la Cantata del Café de Bach o en las contemporáneas  melodías del Vals Sarcástico de O Senhor Biscuit de nuestro célebre Maestro Juan Durán. Anthony Burguess en su artículo publicado en “El País” recordaba que desde antiguo era costumbre que los sonidos melódicos de la música acompañasen  la degustación de sabrosos manjares. Haydn, al servicio del Príncipe Esterhazy compuso música para sus banquetes, si bien este hábito se hace infranqueable en la época romántica: Beethoven no rozaba el teclado sin que se oyese una palabra, un carraspeo o el tintineo de una cucharilla de café… Acompañaremos pues algunas de las suculentas recetas que la SAF presenta con una buena música. En cualquiera de los casos… bon appetit!
 

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