• Miércoles, 26 de Septiembre de 2018

Troco o truco

o sabemos si se trata de un intercambio, un troco,

o sabemos si se trata de un intercambio, un troco, o es truco para dejar matar (pasar) el tiempo y matar, un poco más, las ilusiones de la mayoría de los ciudadanos que piden diálogo, concordia, acuerdos, arreglos. En una palabra: política
 Otra vez, y ya son demasiadas, a la revisión del Estatuto –más autogobierno– responden con la auto-independencia. En medio y para echar una mano ¿?, la derecha pide como única herramienta mano dura y artículo 155… Son demasiados trucos para un trato.
Luego de dedicar párrafos, arengas, promesas (busquen en las hemerotecas), el presidente del Gobierno nos anuncia que sube el gasoil, deja en paz a la banca y no quiere guerra con las grandes empresas, pagan el 6,14%; los técnicos de la propia Hacienda estimaban un 25% que, al final, será un modesto quince por ciento. Lo que parecía una negociación, un trato, acaba siendo una rendición. Resulta que todo aquello que se nos había dicho “desde la verdadera izquierda” era otro truco. 
Cuando el señor Casado nos anuncia “refundar” la Constitución no sabemos bien, aunque recordamos a sus patrocinadores, si quiere la que le gustaría al señor Aznar o la que no cumplió su admirado Rajoy. Pues ahora reconoce que no habrá concordia ¿?, porque no tiene el suficiente apoyo para implantar “la suya”. Era otro truco.
También se repite –más bien se arroja al adversario– lo del populismo como insulto, cuando la primera “entrada” del diccionario lo califica de “movimientos políticos que buscan defender los intereses del pueblo”, aunque luego se retuerza a conveniencia. Llenar las calles para que un partido (Poder Legislativo) lleve al Ejecutivo a cumplir una promesa, parece una obligación del partido que en la oposición representa a esos ciudadanos que piden mejor sanidad, sueldos más justos, etc. 
Me da la impresión que a quienes hacen mal uso de la expresión se les ve la patita. Y además  parece exagerado o cínico que en esa pelea por el tú más populista que yo, el campeón sea el PP, que lleva en su DNI el apelativo de “popular”.
Tal vez por todo eso, por ir conociendo los trucos, el personal ya está harto de que le tomen la cabellera y empieza a buscar, para darle su voto a los políticos por lo que hacen y no por lo que dicen o prometen. Por eso serán importantes las próximas elecciones. Atentos, pues no nos metan gato por liebre en el “troco” o nos vengan con otro truco.