viernes 13.12.2019

Los archivos de la vergüenza

Ahí está la historia oculta de aquellos años de plomo, hambre y terror. Ahí están los documentos que ponen negro sobre blanco aquella historia edulcorada y adulterada que muchos que no quieren que se conozca y otros muchos datos que explican como el régimen de Franco, uno de los derrotados en la Segunda Guerra Mundial con Hitler y Mussolini, pudo durar casi medio siglo…
Y es que, una recopilación de esos archivos que se puede encontrar en internet recuerda que la ONU mantuvo durante años el veto a España, condenada a no entrar en la organización internacional y que “un vergonzante acercamiento de EEUU a la dictadura franquista, a través primero de un crédito –por cierto, criticado en la prensa estadounidense– y más tarde confirmado con la llegada a España de Eisenhower, precedido de un informe secreto donde se anunciaba la normalización de relaciones sin ruido ni comunicado a la prensa”. 
Estados Unidos, el Pentágono, la máquina de guerra de los yanquis y sus aliados, vieron en España un aliado estratégico para “usarla” como portaaviones en la guerra fría contra la Unión Soviética. Y así se llegó al acuerdo de ceder tres ases aéreas y una naval, además de otras instalaciones menores. 
A finales de los cincuenta corrió el rumor de que “Estados Unidos mantenía un  depósito de bombas nucleares en el pueblo sevillano de San Pablo”, lo que motivó algún que otro conflicto soterrado de forma fulminante.
En el archivo figuran documentos donde se citan conversaciones entre Muñoz Grandes, ministro y mano derecha del caudillo, donde se cita el interés de Franco de entrar en la OTAN y se afirma que no se pondrá objeción a que siga allí la base británica. 
Finalmente en 1959 nos admiten como miembro de Naciones Unidas, a pesar de estar prohibidos los partidos políticos, los sindicatos de clase, la libertad de expresión y un amplio etcétera que los que tienen mi edad recordarán perfectamente. 
Para muchos este es uno de los capítulos más tristes de la historia reciente que nos recuerdan, entre cosas, el papel del “amigo americano” y una novedad para historiadores, amén de una sorpresa para buena parte de la ciudadanía. 
Los documentos que dan forma a estas líneas, están en el archivo de Ávila bajo la responsabilidad del Ejército y hay otros en el archivo del Ministerio de Exterior pero esos no pueden todavía consultarse. Imaginen lo que “cuentan”. 

Los archivos de la vergüenza
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