• Miércoles, 23 de Mayo de 2018

Dos hijos de... Caín

Hace años pregunté aquí si los hijos de puta nacen o se hacen.

Hace años pregunté aquí si los hijos de puta nacen o se hacen. Tras investigar el asunto sin conclusión, sí supe que son gregarios y muy solidarios entre sí. Podría ponerles ejemplos muy, muy cercanos, pero citaré dos lejanos elegidos al azar, Trump y Netanyahu, como paradigmáticos. Trump es, aparte de enfermo mental, peligroso por ser un cabrón ignorante y su mala hostia, un perfecto hijo de puta dispuesto siempre a tocar los cojones de todo quisque, menos los de los judíos. Netanyahu es un bicho aparte. Supera a Trump en el escalafón oficial de hijos de puta, y es un asesino irredento. Lo diré con elegancia, un nazi del que se ha perdido la cuenta de sus múltiples asesinatos cometidos contra el pueblo palestino, mujeres y niños incluidos. Juntos, son un puto equipo, imbatible sin emplear métodos precisos y sofisticados, u otros como el fuego, la furia y el azufre, que Dios envió a sodomitas y gomorranos. ¿Será por eso, tal vez, que sus crímenes contra la Humanidad siguen impunes?