viernes 13.12.2019

Ángel Mato, alcalde de Ferrol

Parece que el futuro alcalde de Ferrol gobernará con el apoyo de los que ha mantenido en el anterior gobierno el partido socialista y que no han pegado un palo al agua.

Me temo que en el futuro gobierno vamos a tener más de lo mismo, pues Ángel Mato no va a disgustar a Ferrol en Común y al BNG.

Esperemos también que los candidatos que le han impuesto desde Madrid no se conviertan para él en un quebradero de cabeza durante su mandato. Se le pasó muy pronto la rabieta de suspender la campaña si en Madrid insistían en imponerle a los dos candidatos “sestayistas”, pero estaba muy claro que no iba a renunciar a la vida cómoda y placentera de la política de la que nunca se privó en su época de senador: taxi, iphone e ipod gratis… Los senadores gastaron casi 16.000 euros en taxis en meses sin actividad.

Algo más de 1,3 millones de euros es la cantidad que el Senado tuvo que afrontar entre enero de 2012 y junio de 2016 por los cargos en las tarjetas de taxi de las que disponen los parlamentarios para viajes en la Comunidad de Madrid, según información de un diario nacional.

Nuestro futuro alcalde y anteriormente senador, no debería olvidar que el fundador del PSOE, Pablo Iglesias, fue el devoto socialista que acudía a los congresos internacionales con ilimitado interés y el dirigente al que los obreros escuchaban atentamente porque les hablaba desde la experiencia, con emoción pero también con tranquilidad, sencillez y respeto. Ortega y Gasset afirmó que era un hombre “traspasado íntegramente por una idea”; era “todo socialismo”. Siendo, como fue, un autodidacta que se pagó sus clases nocturnas tras largas jornadas de trabajo como aprendiz de tipógrafo, Iglesias dejó tras de sí una obra humana y política de imposible emulación. Pablo Iglesias no se dejaba engañar por el fácil oportunismo. Pablo Iglesias es el parlamentario, el concejal, el hombre que representa ante los poderosos los intereses de los débiles, de los oprimidos y que lo hace acrecentando su dignidad y la de su causa. Reflejo de sus costumbres extrañas, siempre renunciaba a los gastos innecesarios. Pablo Iglesias se resignaba a acudir a las cafeterías para las reuniones con sus compañeros; pero, a diferencia de sus amigos, que tomaban siempre café o licores, o ambas cosas, él pedía invariablemente un azucarillo, que se tomaba con agua.

Todavía recordamos los ciudadanos de Ferrol que, en el primer pleno, el alcalde socialista, Vicente Irisarri, lo primero que hizo fue subirse el sueldo. ¿Lo volverán a hacer ahora?

Hoy en día, la verdad interna de los partidos es impresentable y amarga, pero irrefutable: cuando un militante decide votar en conciencia, decir la verdad en los debates internos, apoyar al que tenga razón, respetar la soberanía de los ciudadanos y defender la verdadera democracia y los valores, su carrera política queda liquidada en un instante.

Eso sí, hay que reconocerle al señor Mato el haber conseguido un 67% más de votos que Beatriz Sestayo, lo que demuestra que esta señora era un lastre para el PSOE de Ferrol.

También sigo sin comprender cómo el partido socialista la ha colocado en un puesto de confianza, a pesar de que está siendo investigada por haber llamado machista a un juez.

¿Pudiera interpretarse que es el dedazo del secretario general de los socialistas gallegos y su camarilla el que premia la lealtad de perrito faldero, y no la calidad o inteligencia?

Ángel Mato nos prometía durante su campaña que Navantia se beneficiará con el PSOE ¿Seguro que Navantia saldrá ganando con este partido? En 1983, miles de empleados de la industria estatal iban a perder sus puestos de trabajo a cambio de entrar en una dudosa bolsa de empleo que financiaba la Comunidad Económica Europea (hoy Unión Europea); por ello, durante ese año en España se sucedieron las manifestaciones y una fuerte represión estatal a través del estado policial bajo el mandato del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

La realidad es que la reconversión se hizo con el PSOE, el desvío a Andalucía de carga de trabajo también se hizo con el PSOE. No olvidemos tampoco que el PSOE sacrificó la industria del Norte para obtener beneficios para el sur. Con el PSOE se cerraron los mejores astilleros del mundo.

Cierto, dieron subsidios a los trabajadores, pero... lo de siempre: ¡pan para hoy y hambre para mañana!

Así las cosas, espero que Ángel Mato no nos siga vendiendo lo que no puede cumplir, sigue pensando que está en Madrid, donde se toman todas las decisiones pero durante su etapa allí, tampoco consiguió nada. Ferrol lleva siendo, desde hace años, gobernada por gentes sin ideas, que no conocen a los ferrolanos ni su idiosincrasia. Políticos que o vienen a servir y sí a servirse. Políticos de usar y tirar, sin idea de ciudad, sin interés por ser el mejor, sólo figurones que quieren llegar y subir rápido al siguiente puesto…

Así es como nacen las “democracias” y el “socialismo” de mercancías baratas que también ofrecen a los ciudadanos artículos como ateísmo, aborto, ideología de género… Todas estas mercancías se pueden ofrecer a los ciudadanos en cantidades incomparables sin que afecten a los presupuestos de manera apreciable.

Un socialismo de mercancías caras y artículos de calidad estaría en una oferta a los ciudadanos de igualdad en la ciudad y en el rural, urbanismo con protección de la naturaleza y preservación del medio ambiente, desarrollo de las comunicaciones... pero está claro que todo esto afecta a los presupuestos y supone un problema para cualquier gobierno.

El PSOE que ganó las elecciones generales de 1982 bajo la promesa de construir un país moderno, que lanzaba al electorado constantes mensajes de movilizar la vida pública y echar a los corruptos de la política, años después constituye un reflejo ampliado de todos los males que decía combatir y erradicar. ¡Paradojas de la historia!

Se instalaron en el poder, primero en los ayuntamientos y en las comunidades autónomas y, por último, en el Estado Central, los “socialistas” fueron asumiendo todos los vicios, pero muy pocas de las virtudes de la clase política a la que sustituían.

Ángel Mato, alcalde de Ferrol
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