Chaperón en Primo de Rivera

La obra de la mediana que divide la calzada de la avenida de Primo de Rivera siempre ha estado a dos alturas en el desnivel de la mitad de la calzada, que quedó así desde su nacimiento al haber ganado terreno al mar y dejar desnivelado el tramo anterior al existente en su momento. De ahí que la única solución cuando se abre como vía de entrada a la ciudad, para salvar ese desnivel, sea colocar un seto medianero en aquella parte de la calzada, ya que anteriormente el tráfico rodado se hacía por la avenida de Fernández Latorre, tanto en dirección salida como entrada en la ciudad. Hasta hace apenas unas semanas así fue como se conservó esta división de ambas calzadas por las que discurre un tráfico intenso y a veces caótico.
Al haber retirado el seto de la mediana, se colocó una pantalla tipo de las habitualmente situadas en los corredores de las vías de alta velocidad y tramos de autovía para evitar colisiones y alcance entre los vehículos que circulan en direcciones opuestas. Es quizás el peor remedio que se pudo elegir, cuando estaba bien lo que había si no se sabía elegir algo mejor; de ahí el horrible chaperón que ahora aparece a la vista del conductor y paseante, pese a ser disfrazado de enredadera. Es una solución que no gusta a nadie, ni a propios, ni a extraños.
El carril bici puede instalarse lo mismo, sin necesidad de semejante aberración urbanística, la ciudad coruñesa está llena de parches por todos los lados que la afean de una manera alarmante y al parecer ni la Alcaldía ni los concejales se muestran interesados en solucionar el chaperón que ahora luce como despropósito en la entrada de la ciudad. Nadie discutió si aquella línea de jardincillo estaba regular o mal cuidado, simplemente era la separación de ambos carriles y el vecindario no protestó. Ahora con este trazado polémico del carril bici salta por los aires el calificativo de que sea un “mito” el abandono de la ciudad, según palabras del propio alcalde coruñés. Posiblemente sea uno de los pocos que no pisan las calles de los barrios y vea lo que ven sus vecinos y ajenos al mismo que todos los días se pasean a lo largo y ancho de la ciudad descubriendo los muchos chaperones que campean por la que un día fue la Ciudad de Cristal o la Marineda de Pardo Bazán. 
Lo que son los dislates;, para hacer un carril bici se precisa hacer un chaperón, cuando era innecesario mover el seto de donde estaba. Y encima se hace tomando ambos extremos de las vías en sentido del tráfico rodado. Los vecinos tienen derecho a protestar, muchos viven de sus negocios allí establecidos, cuando cierren por causas ajenas a su voluntad, habrá más negocios cerrados y menos impuestos a percibir y no será por su voluntad, sino por el mal hacer del propio consistorio, que no calibra las opciones ni baraja las que mejor convengan a la ciudadanía. Cuantos más locales vacíos, más degradación urbana.

Chaperón en Primo de Rivera

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