• Lunes, 24 de Septiembre de 2018

Fitness de semana

Es un chiste muy trillado, ya lo sé, pero no está una siempre al 100%

Es un chiste muy trillado, ya lo sé, pero no está una siempre al 100% denme un poco de cuartelillo. Me encantaría decir que es debido a que las agujetas me están matando, pero ni eso puedo, porque hace un tiempo me operé y tengo una raja que me tiene alejada de mis sentadillas y demás. De hecho, en mi perfil de Instagram pone “Fitness girl en fase beta” porque yo peco de motivada, pero no de soberbia. Que ese es uno de los capitales y hay que andarse con ojo. Si llegados este punto alguien quiere abandonar esta lectura, no se lo reprocharé.
Aunque realmente yo venía aquí a reírme un poco de la fauna de los gimnasios, que es lo más. Por el sector “no sin mi cardio” están las muchachas que parecen talladas a cincel: guapas, altas, rubias de pelo liso, ojos grandes con muchas pestañas y un cuerpo atlético que no sabes ya a qué meiga invocar para pedirte uno igual. Que ni sudan en la elíptica, sólo resoplan ligeramente. DIO-SAS. Nada más que decir.
En la zona de mancuernas tenemos a los machaquitas que van, sea la estación del año que sea, en tirantes. Aprietan músculo todo el día y te miran como si fueses poca cosa si en tu barra no pones ocho discos a cada lado.
En las esterillas, encontramos a los típicos tirillas que se creen que por haber ido a darle palique al dueño del negocio en cuestión ya han hecho deporte y no necesitan ni danacol ni nada y están estirando al lado de una vieja que se quedó contracturada después de su primera clase de yoga.
En la sala de al lado, no se sabe bien si han montado un after o un outlet del bershka, porque está todo a oscuras, con luces de colorines y el musicote es rayadura de la buena. Al final siempre resulta ser una clase de spinning, o lo que es lo mismo, montarte en una bici que no va a ningún lado, para comprobar cuantos minutos tardáis tú y tus arterias de consumidor asiduo de donuts en sufrir un infarto de miocardio. Yo una vez propuse montar allí un chiringo de trapicheo y me cayó la real bronca. Esteroides sí, speed no ¡Menuda hipocresía!
Juro que con esto no quiero desilusionar a nadie ni disuadirlo de que tome una opción más sana de vida, pero esto es lo que hay. Ahora les dejo, porque hoy tengo en oferta los batidos de protes y hay que espabilar antes de que se me acaben. Di tú que de la droga se sale, pero del gym no.