• Lunes, 24 de Septiembre de 2018

Tormenta a la vista

la comparecencia del general Félix Sanz Roldán, director del CNI,

la comparecencia del general Félix Sanz Roldán, director del CNI, ante la comisión de Gastos Reservados del Congreso que se ocupa de lo que coloquialmente se conoce como la de los “secretos oficiales”, no acallará el ruido del oleaje provocado por el “caso Corinna”, la “amiga entrañable” de Juan Carlos de Borbón. Las circunstancias en las que se ha producido la publicación de una entrevista grabada hace años por el excomisario Villarejo, en la que la citada ciudadana vierte acusaciones muy graves contra el hoy rey emérito y contra el CNI invita a sospechar que asistimos a la escenificación de un chantaje urdido para llamar la atención acerca de la situación de quien lleva meses en prisión preventiva acusado de diversos y graves delitos.
Dada la naturaleza del asunto, el caso ha entrado de la crónica política nacional. Podemos e IU están allegando apoyos para crear una comisión que investigue el caso. El radio de acción de este tipo de iniciativas es amplio. En el capítulo de las comparecencias el Congreso puede citar a cualquier ciudadano del que se presuma que puede aportar información. Podría ser llamado don Juan Carlos visto que al dejar de ser rey perdió la protección de inviolabilidad que la Constitución otorga al jefe del Estado. Sí así fuera, sería otro escándalo que amenazaría el prestigio acumulado por la Corona.
Nada tiene que ver Felipe VI en este episodio, pero el baldón caería sobre la institución facilitando argumentos a las fuerzas que se declaran republicanas o como Podemos e IU que no ocultan que en su hoja de ruta figura la tala del árbol que nació y creció a partir de los que ellos llaman el “régimen del 78”. En esa senda están también los catalanes secesionistas particularmente activos contra la Corona después de que el proceso separatista fueran tan dura como certeramente señalados por Felipe VI.
Es mucho lo que está en juego y no todo cursa en superficie. Por eso resulta llamativa la escasa, por no decir nula atención que el Gobierno que preside Pedro Sánchez está prestando al asunto.