Sábado 19.01.2019

Empezando el año

En la segunda semana de este nuevo año una mujer fue asesinada a manos de su pareja varón; otro varón ha sido detenido por agredir “brutalmente” a su mujer en Usera; agresiones sexuales a mujeres por parte de varones: una de 14 años en León y otra menor en una fiesta nocturna en Salamanca. Además, fueron detenidos in fraganti un grupo de chavales que estaban llevando a cabo una violación en grupo de una joven que al parecer estaba drogada. Empezando el año, ¡no está mal!, ¿eh?. 
En este momento en que parece que las denuncias de las mujeres son infundadas y además se dice que se dan contra el hombre, resultaría interesante que estas noticias fuesen desmentidas por aquellos que afirman la desigualdad del hombre. Esta “criatura” que por ser varón y a consecuencia de las feminazis y la ley contra la violencia de genero se siente indefenso. 
Todo son falacias, obviamente, y caldo de cultivo para quienes no están de acuerdo con proteger a las mujeres o cuando menos convivir con ellas en igualdad, o han tenido algún suceso injusto que fue solucionado injustamente en los juzgados. Que de todo hay. Unas cosas y otras han creado situaciones que por ser tan insostenibles resultan alucinantes. La ley de violencia de genero no discrimina al varón. Simplemente protege a una parte en situación desigual: la mujer. Igual que se protege a los menores. ¡Punto! Resulta evidente que se utiliza la pseudociencia o malas interpretaciones de la ciencia para validar discursos discriminatorios. 
Que el hombre nunca fue igual que la mujer ha sido un hecho a lo largo de la historia. El hombre siempre ha sido un ser superior. Era el que votaba, el que trabajaba, el que sostenía a su familia. La mujer era su reposo, su sosiego. Quien alimentaba su cuerpo y su espíritu mientras criaba a la prole. La mujer carecía de capacidad para pensar y además había que desconfiar de ella. Un animal que sangra regularmente y no acaba de morir no es algo bueno. Las mujeres, inferiores físicamente, eran guiadas por su útero mientras los varones lo eran por su cerebro. La fisiología femenina: menstruación, embarazo, situaba a las mujeres en un estado constante de enfermedad física que iba acompañado del trastorno de sus facultades mentales y morales. Pues sí, frases como esta han pervivido en la historia y debemos recordarlas. En Europa, hasta el Siglo XX, estaba permitido golpear a la mujer a criterio subjetivo del varón. La Reina Victoria en Inglaterra prohibió a los varones pegar a sus mujeres después de las 12 de la noche, para no molestar a los vecinos. 
Todo lo anterior se ha superado y ha pasado a formar parte de la historia, pero la situación de la mujer siguió siendo de inferioridad en occidente. En la zona que llamamos “civilizada”. No hablamos de países árabes o incluso Sudamérica donde la inferioridad de la mujer sobre el hombre es acusada. No, no, hablemos de Europa. Y resulta que en esta nuestra “zona vip”, una mujer tiene miedo a salir sola de casa si es de noche, por si un hombre la aborda y quizá quien sabe que más. A una mujer se le recomienda que no vista de tal o cual forma por si algún varón entiende un mensaje erróneo (no por mal gusto). Y, además, cuando comprobamos los asesinatos de mujeres ajenos a una relación sentimental de pareja, estos han sido cometidos por hombres. ¡Oh, sorpresa!
¿Entonces, donde está la inferioridad del hombre? ¿Acaso tiene miedo a salir de noche por sí lo aborda una mujer con intenciones oscuras o libidinosas?, ¿ Se atreve a salir ligero de ropa por la calle?. Todos recordamos la noticia de aquel Alcalde de Valladolid que dijo “… entras en un ascensor y hay una chica con ganas de buscarte las vueltas, se mete contigo, se arranca el sujetador o la falda y sale dando gritos diciendo que le has intentado agredir”. O, “las mujeres son como las leyes, están para violarlas”. 
Pues sí, ahora que vivimos en el boom de la información tenemos que dañarnos los ojos leyendo noticias asombrosas sobre este tipo de cuestiones y lo que es aún más grave, lo escuchamos en bocas de mujeres, jóvenes y presuntamente cultas. ¿A quién le interesa todo esto?
 

Empezando el año
Comentarios