martes 17.09.2019

Cuando se pasa del dedazo designador a la dictadura estructural

Resulta difícil encontrar un tipo con la cara más dura que Pedro Sánchez. En el mismo acto en el que se conocían los “retoques” en las listas forzadas por él mismo, en ese mismo instante, tuvo las narices de arremeter contra los otros partidos por utilizar “el dedazo” para configurar sus candidaturas. Él, que se ha pasado por el forro las decisiones de sus agrupaciones, desde las locales a las provinciales y a las autonómicas. Sánchez tiene claro que quiere que el grupo socialista en el Congreso entone el prietas las filas cada vez que lo solicite y, además, ha aprovechado para pasar factura a todos aquellos que se enfrentaron a él abiertamente. Por cargarse, ha laminado hasta aquellos que no aplaudieron con el debido entusiasmo todas y cada una de sus ocurrencias. Eso no es dedazo, es dictadura.

Cuando se pasa del dedazo designador a la dictadura estructural
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