Sigue adelante el acoso judicial contra Cataluña

ADA Colau, el último capricho de la burguesía catalana, es un ser poliédrico con tantas caras que es imposible descubrirlas todas: activista antidesahucios, alcaldesa, mecenas de okupas, separatista, paracaidista electoral, emisora de moneda, rebautizadora de calles, impulsora del Ejército de Catalunya, sectaria con las víctimas del terrorismo, promotora inmobiliaria de mezquitas, chanchullera con los alquileres, enemiga de los cruceros, perdedora de cuestiones de confianza, ferviente practicante del postureo... y ahora también perdedora de pleitos. En juzgado ha sentenciado que está obligada a recolocar el retrato del rey en un lugar preferente del salón de plenos del ayuntamiento de Barcelona. Cuánta falta hace un Consejo del Poder Judicial de la República.