• Miércoles, 24 de Octubre de 2018

Hay cosas que nunca cambian

a este paso, vamos a tener Fariña para rato. Y es que está claro que los clanes gallegos de la droga siguen operativos, a pesar de los muchos golpes policiales que han sufrido y a pesar de las veces que sus cabecillas han sido conducidos ante el juez. La última operación, centrada de nuevo en el patriarca de los Charlines y uno de sus hijos, pone de manifiesto que hay zonas de Galicia en las que estos clanes siguen operando, por suerte, cada vez con menor impunidad. Sin embargo, es preciso que no se baje la guardia, ya que el daño que provocan es mucho, demasiado como para que se haga la vista gorda desde determinados sectores. FOTO: registro en casa de los charlines | aec