• Lunes, 24 de Septiembre de 2018

(Off topic) Incerticumbre

Hace una semana que me encuentro fuera de España,

Hace una semana que me encuentro fuera de España, y aún me queda otra para volver. No tengo ni idea si cuando regrese me encontraré con la prima de riesgo disparada, qué presidente de gobierno estará en la Moncloa, o si estaremos con unas elecciones a la vista. Tampoco sé si los presupuestos se habrán aprobado o no. No sabré, en definitiva, si tendremos F-110, o lo que es lo mismo, trabajo para Ferrol. A día de hoy todas estas incógnitas están más en el aire que nunca. El caso es que al no tener una “bola de cristal” con la que ver el futuro, me toca vivir en una apesadumbrada  incertidumbre. El caos de la moción de censura del PSOE ha minado la paciencia de los más tranquilos y del más profesional jugador de póker. Lo que ha quedado claro es que aquí, cada uno (me refiero claro a los partidos políticos), va a lo suyo. Huérfanos de estadistas, es un milagro que la nación se sostenga; bueno, más que por la providencia divina en realidad funciona por personas como usted y como yo; trabajadores que para sobrevivir tenemos que aceptar un sueldo muy por debajo del beneficio que producimos.
Lo único que podemos hacer es votar cuando nos dejan o las leyes dictan. Un voto, por cierto, que no vale lo mismo según donde lo deposites. Otra injusticia incomprensible que debemos a estos políticos de medio pelo. Me preocupan los muchos comentarios de personas allegadas a mí que han decidido no acudir a votar en la próxima convocatoria electoral. Error. Aunque el voto es un derecho y no una obligación en nuestra Constitución, ahora, más que nunca, hay que hacer uso de él.Todos los líderes políticos se han quitado la caeta en este carnaval trágico-cómico en el que se ha convertido la política de nuestro país en las últimas semanas, y creo que está claro cuál es la persona capaz (al menos con un mínimo sentido de Estado) de sacar esto adelante. No duden en votarle, nos jugamos mucho en ello; es más, nos estamos jugando todo en lo que a la nación se refiere, todo en lo que en definitiva creemos. Necesitamos a una persona honrada, limpia de toda sospecha, joven, con ganas de trabajar, y sobre todo con las manos libres para poner fin a esta incertidumbre que nos pesa como una losa a todos los españoles de bien. Sin querer dármelas de nada, les diré que a lo largo de mi vida he tenido la oportunidad de conocer muchos países y distintas culturas; unos instalados en la pobreza, y otros en la opulencia; algunos de ellos de una belleza paradisiaca, pero a poco que se profundice en sus costumbres, modo o calidad de vida de sus habitantes, uno se da cuenta que vivir en España es un privilegio. El único problema que tiene España son los españoles, y aunque sé que una gran mayoría no somos del todo así, cualquiera que desde fuera nos vea llegará a la conclusión de que tenemos un carácter cainita, extremista, visceral y en extremo individualista, y que con estos “mimbres” es muy difícil hacer el “cesto” de un proyecto común. En la unión está la fuerza, en los valores la frontera entre derechos y obligaciones, y en la igualdad la libertad. Hablo de lo más preciado que debemos conservar: nuestra Carta Magna.