• Domingo, 23 de Septiembre de 2018

Corbetas

tras la firma del memorándum de entendimiento con el Estado

tras la firma del memorándum de entendimiento con el Estado saudí para la construcción de cinco unidades de las corbetas clase “Avante 2.200 Combatant”, no está de más recordar la gran experiencia constructiva que Navantia tiene acumulada en la realización de este tipo de buques.
Pero antes de nada tendremos que explicar al lector neófito la “resurrección” de la corbeta cual “Ave Fenix” a mediados del siglo XX.
Tuvieron que ser los ingleses, a comienzos de la II Guerra Mundial, los que se vierazon en la necesidad de “rescatar de los polvorientos archivos” a la corbeta como tipo de unidad naval. 
Y es que la urgencia en disponer de un buen número de pequeños buques de escolta para la protección de los convoyes, y el aumento en tamaño y coste de los destructores y fragatas (así como la lentitud de los “trawlers”), hizo que a instancias del Primer Lord del Mar, el almirante Sir Roger Backhouse, el Almirantazgo británico estudiara el diseño de un buque sencillo de barata y rápida construcción con el fin de emplearlos en aquel cometido.
De esta manera nacería la clase “Flower”, cuyo éxito durante el conflicto fue tal, que algunos escritores  han calificado su concurso como decisivo para ganar la Batalla del Atlántico.
Quizás la mejor prueba de ello la encontremos en su amplia aceptación en casi todas las Marinas de la posguerra, pues durante la “Guerra Fría” se acentuó la necesidad de proteger las líneas de comunicaciones marítimas, al ser un elemento esencial para cualquier nación tanto en tiempos de guerra como de paz.
En España a las corbetas se las definió como un “infracañonero, supermarinero y de gran autonomía”, y cómo no, se ordenó construir una primera serie de la clase “Descubierta”, que fueron unos barcos bien diseñados, marineros, y sin mayores complicaciones. Es por ello que en la sencillez estuvo su principal virtud, como así se demostró en los muchísimos años que los que estuvieron “en la brecha”, y donde se forjarone unas cuantas promociones de oficiales de nuestra Armada.
Años más tarde, y casi por sorpresa, la Empresa Nacional Bazán recibiría el encargo de realizar las clases “João Coutinho” y “Baptista de Andrade”, que aunque de diseño portugués, habían sido desarrolladas por el astillero Blohm & Voss” de Hamburgo…y como en España otra cosa no, pero si algo nos sobra es talento, del aprendizaje obtenido durante su construcción nació la nueva clase “Descubierta”, que supusieron la mejor carta de presentación de las capacidades de la Bazán en el exigente y competitivo mercado mundial de la construcción naval, como así lo demostró la exportación de varias unidades a las Marinas de Marruecos y Egipto. La venta de las dos clases Avante a Venezuela fue otro importantísimo hito fruto de la constante innovación y adaptación al mercado que Navantia ha demostrado en el diseño de sus plataformas, y la construcción para Arabia de esta nueva serie viene a consagrar lo que decíamos al principio; y es la capacidad de nuestros astilleros de realizar los mejores barcos de guerra que se construyen en la actualidad en el mundo.