sábado 04.04.2020

Sánchez rectifica tras ver a Rufián y accede a la mesa antes de las catalanas

Torra deja en el aire la reunión, la condiciona a lo que le plantee Sánchez y exige negociar la autodeterminación
Quim Torra llega al pleno del Parlament en el que se consumó la retirada de su acta de diputado | aec

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, rectificó su intención inicial de posponer la mesa de negociación con la Generalitat para después de los comicios catalanes, y tras reunirse con el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, admitió que dicha mesa se constituya antes de la cita electoral.

Siete horas después de anunciar su intención de mantener la reunión de Pedro Sánchez con el presidente de la Generalitat, Quim Torra, pero posponer la mesa hasta que haya un nuevo Govern, el Ejecutivo cambió de posición.

Y lo hizo tras una tarde convulsa en la que, entre otras cosas, ERC advertía de que los socialistas incumplirían de forma flagrante el acuerdo entre ambos si no ponían en marcha el diálogo entre administraciones.

Pero además, Sánchez se vio en La Moncloa con el portavoz de Esquerra en el Congreso, Gabriel Rufián, y el encuentro tuvo el efecto esperado para los republicanos: Habrá mesa y la habrá antes de los comicios.

Este episodio comenzaba a mediodía cuando el Gobierno anunciaba su intención de mantener la reunión entre Sánchez y Torra para el día 6 pero posponer la mesa negociadora sobre Cataluña hasta que haya un nuevo Govern.

La idea del Ejecutivo de aplazar la mesa llegaba un día después de que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, diera por finiquitada la legislatura y anunciara que convocará elecciones en unos meses, tras la aprobación de los presupuestos catalanes.

En esta situación de provisionalidad política con el gobierno de JxCat y ERC fracturado a raíz de la pérdida del acta de diputado de Torra, el Ejecutivo defendía esperar esperar a que se clarifique el panorama político catalán para dar luz verde a la mesa prevista en el pacto de investidura.

Desde el Gobierno confirmaban no obstante que sí era posible la reunión con Torra por entender que el anuncio de elecciones no impedía “la necesaria relación entre administraciones para resolver” otros “problemas urgentes de la sociedad catalana” y poner como ejemplo “las consecuencias de la borrasca Gloria.

Un claro incumplimiento
La respuesta de ERC no se hizo esperar: “Aplazar la mesa de negociación entre el Gobierno español y el Govern es un incumplimiento flagrante del acuerdo entre ERC y el PSOE para la investidura”, denunciaron los republicanos.

ERC además exigía que Sánchez y Torra fijen una “fecha para que la mesa entre gobiernos se reúna de manera inminente”.

Por su parte, Torra dejaba en el aire la mesa de diálogo al condicionarla a lo que le plantee el presidente Pedro Sánchez en la reunión que está prevista para el 6 de febrero. Un planteamiento que después trasladará en una reunión a los partidos independentistas para valorar su opinión.

Su exigencia es que en esa mesa se negocie la autodeterminación y la amnistía de los presos condenados por el procés.

El giro del Ejecutivo llegó siete horas después de su primer mensaje. En una nueva comunicación a los medios, Moncloa rectificaba y subrayaba su disposición de constituir la mesa de diálogo con la Generalitat antes de las elecciones catalanas.

El Gobierno lamentó en este mensaje que se haya puesto en duda su voluntad de diálogo y su compromiso de cumplir con los acuerdos pactados para la investidura por lo que, “para descartar cualquier duda”.

Sánchez rectifica tras ver a Rufián y accede a la mesa antes de las catalanas
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