martes 07.07.2020

Sánchez defiende un “estado de alarma distinto” hasta culminar la desescalada

El presidente apeló a la unidad política, algo a lo que el PP le respondió que no va a apoyar la prórroga
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez interviene en la sesión de control al Ejecutivo en el Congreso de los Diputados | ballesteros

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió ayer en el Congreso de los Diputados el mantenimiento del estado de alarma “distinto”, como lo es la situación de la pandemia del coronavirus, hasta culminar la desescalada y alcanzar la “nueva normalidad”.

Un día después de conocerse que el Gobierno sondea a los partidos para aprobar una nueva prórroga de la alarma que sea en esta ocasión de un mes y no de quince días y dure hasta finales de junio cuando se espera que finalice la desescalada, Sánchez apeló a la “unidad” en este periodo.

Lo hizo dirigiéndose al líder de la oposición, Pablo Casado, a quien reclamó dicha unidad política, pero el presidente del PP le repitió lo que viene diciendo en los últimos días, que su partido no va a apoyar una nueva prórroga. “Hasta aquí hemos llegado”, dijo.

Aunque el Gobierno no necesitó al PP en la votación de la cuarta prórroga al hacerse con el voto favorable del PNV y de Cs, Sánchez insistió en reclamar a Casado la unidad para afrontar lo que viene, porque según le subrayó es necesaria para salvar vidas y también a las empresas y empleos.

Pero Casado comparó a Sánchez con José Luis Rodríguez Zapatero y esta crisis con la que gestionó el anterior presidente socialista y le acusó de utilizar la “misma propaganda” que la de entonces, y le exigió que explique si España va a pedir a Europa un rescate y cuánto va a costar.

Sánchez no entró en la confrontación pese a considerar “fácilmente rebatible” el discurso de reproches de Casado.

Fue en su respuesta al portavoz del PNV, Aitor Esteban, cuando Sánchez defendió mantener ese “distinto” estado de alarma.

El jefe del Ejecutivo volvió a asegurar que para el Gobierno la alarma “es una necesidad y no un proyecto político” e insistió en que sigue siendo necesario para culminar esta etapa.

También salió al paso de las acusaciones de premiar al PNV otorgando al País Vasco la fase 1. Asimismo, recordó en que fueron criterios “estrictamente técnicos y no políticos” los que llevaron a decidir las fases de todos los territorios del país.

Después de Sánchez le tocó a Carmen Calvo, encargada de hablar con los partidos sobre la próxima prórroga, que vivió un “cara a cara” con la portavoz del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, quien exigió su dimisión por “negligencia” ante la pandemia, que se cuenta “en miles de vidas rotas y millones arruinadas”.

Y Calvo respondió pidiendo a la portavoz que cambie su “marco mental” de crítica al Gobierno para pasar a la cooperación.

Calvo defendió en su respuesta al portavoz de ERC, Gabriel Rufián, que el Gobierno respondió “rápido” al cvirus, pero el portavoz independentista le recriminó que muchas de las medidas aprobadas no se están cumpliendo.

Porque según Rufián, hay 700.000 personas que no han cobrado los expedientes de regulación de empleo temporales y 300.000 que no recibieron la prestación, mientras que los créditos ICO están siendo utilizados con “usura” por la banca, que obliga a autónomos y pymes a comprar paquetes de pólizas de vida.

“Responder en tantas direcciones, tan rápidamente, de manera casi única en la historia de nuestro país no casa con la perfección”, admitió Calvo, quien no obstante aseguró que “hay situaciones en las que algún ciudadano ha reconocido tiempo récord de una administración para reaccionar y cumplir lo que se dice”.

Fueron muchos más los reproches al Ejecutivo, como el del secretario general del PP, Teodoro García Egea, en su rifirrafe con el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, tras criticar al Gobierno por ocultar los nombres de los expertos que asesoraron en el cambio de fase de los territorios.

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