martes 4/8/20

Un experto señala que España reaccionó diez días tarde a la emergencia sanitaria

El microbiólogo Emilio Bouza asegura que la situación de Italia tenía que haber alertado al Gobierno
El microbiólogo Emilio Bouza denuncia la falta de material de protección | efe

El fundador de la Sociedad Española de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas, Emilio Bouza, afirmó ayer que, desde que el virus apareció en Italia con evidencia de transmisión de persona a persona, España perdió un “tiempo precioso” no inferior a 10 días en reaccionar adecuadamente.

Bouza, que es miembro del Consejo Científico Asesor de la Fundación Gadea Ciencia, compareció ante el Grupo de Trabajo Sanidad y Salud Pública de la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica, en la que abogó por crear un gran centro nacional coordinador de emergencias o reformar los existentes, y por integrar a las residencias de mayores en los servicios sanitarios.

“La situación en Italia debiera habernos advertido”, incidió el microbiólogo, para quien uno de los errores de España es haber aceptado que la enfermedad solo afectaría a China y que sería similar a otras anteriores.

 

Estrategia basada en el ébola

Eso llevó a que la estrategia nacional se basara inicialmente en la experiencia del ébola de pocos casos, muy localizados y con posibilidad de ser tratados en un único centro.

Por eso, explicó, en febrero se dio la orden de que todas las muestras se mandasen al Centro de Salud Carlos III, con lo que se asumió que el brote no se expandiría y se sobrevaloró la capacidad del sistema sanitario para confinarlo.

“Afortunadamente, la Comunidad de Madrid no creyó en esto”, destacó y, según relató, llamó a sus microbiólogos y entrenó a cuatro grandes hospitales en hacer test de PCR.

Eso permitió que a finales de febrero estuvieran listos para afrontar el “aluvión que se venía encima”, resaltó Bouza, que aseguró que, en materia de microbiología en el Hospital Gregorio Marañón, con el que colabora, no se ha sufrido “ningún problema basado en el ahorro”.

“Sería profundamente injusto decir que la dirección del hospital y la Comunidad no se han volcado en hacer a veces lo imposible para conseguir los recursos”, afirmó.

 

Confianza en China

Bouza también confesó que creyó erróneamente la información procedente de China sobre que la mortalidad era muy baja, incluso en los pacientes que ingresaban en sus hospitales.

“Luego, nuestros compañeros italianos, nuestros residentes que trabajan en Italia nos llamaban a finales de febrero diciendo: ‘esto es horrible, se mueren como chinches’”, lamentó.

A la tardanza en reaccionar, Bouza sumó otros errores como la deficiencia en el aprovisionamiento de material tanto en equipos de protección como de reactivos de laboratorio, la “estrecha” formación de los especialistas en áreas de cuidados críticos y que los servicios de microbiología no funcionen permanentemente.

La falta de servicios adecuados en las residencias de ancianos y la incapacidad de muchos servicios de coordinación de investigación para diseñar protocolos de actuación rápida han sido otros errores cometidos durante la pandemia.

Junto a ellos, señaló otros de carácter estructural propios del sistema sanitario como no ensayar los planes de emergencia, estar excesivamente compartimentado, la carencia de servicios de microbiología en todos los hospitales y la excesiva especialización de los profesionales.  “Son muy pocos los médicos que saben intubar a pacientes”, lamentó Bouza, que abogó por mejorar la formación de los sanitarios

Consideró, por último, “vergonzoso” que España dependa de otros países para conseguir material médico esencial.

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