domingo 29.03.2020

Casado y Sánchez constatan su total desencuentro en su primera cita de la legislatura

El Gobierno afea al PP que no se apee del bloqueo y los populares exigen el fin de la mesa de diálogo en Cataluña
Sánchez y Casado se saludan antes de la reunión | JUAN CARLOS HIDALGO (EFE

La primera reunión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el líder de la oposición, Pablo Casado, de esta legislatura sirvió para confirmar el desencuentro entre ambos, sin que hayan habido avances importantes en ninguno de los temas en los es necesario un acuerdo.

Tras una hora y media de reunión ayer en la Moncloa, a la que Casado no era convocado desde el 16 de diciembre cuando Sánchez lo citó para pedir su apoyo para la investidura, el Gobierno constató a través de un comunicado que persistía la situación de “bloqueo” que atribuye exclusivamente a la actitud del PP.

El propio Sánchez salio posteriormente en Twitter para reprochar que Casado dejó claro que “o se hacen sus políticas o España no puede contar con el PP” y reiterar que debe “salir del bloqueo y hacer una oposición leal”.

Acuerdos de Estado

Por su parte, en su comparecencia ante los medios de comunicación, Casado atribuyó cualquier tipo de bloqueo a la actitud del Gobierno y habló de una reunión “cordial”, además de asegurar que mantiene la “mano tendida” para los acuerdos de Estado, siempre que haya un cambio total de las políticas de Ejecutivo.

Más allá de nombrar cada uno a sus interlocutores para hablar sobre el pacto de Toledo o la reforma educativa, en el resto de los temas sigue sin haber acuerdo ni perspectiva de él. Cuestiones como la renovación de la cúpula judicial o el conflicto catalán, sobre el que las posturas están todavía más alejadas, se quedaron como estaban.

De hecho, Casado puso como condición para negociar los pactos que ofreció a Sánchez, entre ellos un posible apoyo a los Presupuestos Generales del Estado, que el Gobierno “renuncie” a la mesa de diálogo con la Generalitat y rompa cualquier tipo de relación con los independentistas, así como cambios en su política económica.

Perjudicar a las instituciones

La portavoz del Gobierno, María José Montero, en la rueda de prensa que ofreció tras la reunión, acusó a Casado de perjudicar a las instituciones por su actitud “negacionista” y “obstruccionista” sobre la renovación de los órganos constitucionales, como el judicial.

La ministra consideró que es “tremendamente irresponsable” que Casado vincule la renovación de estos órganos con condiciones como renunciar a la mesa de diálogo con el Govern, a nombrar a Dolores Delgado fiscal general o a reformar el Código Penal.

Montero añadió que “no engaña a nadie” ofreciendo negociar unos presupuestos con las premisas de las políticas del PP, por lo que sus palabras sobre tender la mano son “huecas” y no es cierto que haya mostrado esa disposición durante su encuentro con Sánchez.

Sin acuerdos en firme

Así, mientras Casado insistió que ahora “la pelota está en el tejado de Sánchez”, desde el Gobierno no consideran que haya puesto sobre la mesa ningún acuerdo en firme y no reclamaron, a su vez, que el líder de la oposición regrese “a la responsabilidad y la política útil”.

María Jesús Montero insistió en criticar que Pablo Casado bloquee la renovación de órganos como el CGPJ a pesar de que al hacerlo “dificulta el funcionamiento de la justicia y el buen gobierno de los jueces”.

“Ningún poder se merece estar supeditado a otro, para eso hay separación de poderes”, dijo Montero, quien señaló que el Gobierno tratará de impedir que el PP insista en hacer “rehenes” a estos órganos, porque “ninguna fuerza política tiene la legitimidad para impedir que se renueven”.

En cualquier caso subrayó que el Gobierno “nunca va a cerrar las puertas a ningún tipo de diálogo y mucho menos con el principal partido de la oposición”, a pesar de que el PP les haya demostrado ayer que “no se ha movido ni un milímetro” con respecto a antes de las dos elecciones generales.

Por su parte, Casado señaló que la intervención de Sánchez en el Comité Federal del PSOE fue una “forma curiosa de calentar” una reunión “con alguien al que supuestamente llamas para llegar a acuerdos”.

Además, consideró que la “mutación” se produjo en el PSOE, que es el que ha “cambiado de posición”, y puede “volver a la moderación y la centralidad”. “Ahí se encontrará con el PP”, proclamó Casado, para añadir que no sale “más tranquilo” de este encuentro porque cree que Sánchez está situando al PSOE en una posición “equivocada”.

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