Jueves 27.06.2019

Muere Chicho Ibáñez Serrador, genio de la televisión y el terror

El director de cine y televisión Narciso Ibáñez Serrador y creador de formatos revolucionarios en España como el concurso "Un, dos, tres..." o "Historias para no dormir", ha fallecido este viernes a los 83 años de edad, según han confirmado a Efe fuentes familiares

Ibáñez Serrador, conocido como "Chicho", padecía una enfermedad degenerativa y su estado de salud era ya muy delicado cuando fue ingresado hace unos días en un hospital madrileño a consecuencia de una infección.

La capilla ardiente se instalará este mismo viernes en el tanatorio de la M-30 de Madrid y permanecerá abierta toda la noche y el día de mañana.
Está previsto que el féretro con sus restos mortales salga el domingo por la mañana rumbo a Granada para recibir sepultura en el cementerio de San José, donde está enterrada su madre, cumpliendo así el deseo del realizador.
En su última aparición pública, al recoger el Premio Goya de Honor 2019 en enero pasado, renegó del título de maestro. "Me parecía excesivo", dijo, flanqueado por sus hijos, aunque admitió que era emocionante pensar que su trabajo "sirvió de escalón a otros".
Su mayor popularidad y reconocimiento se debe a la televisión. Desde la pequeña pantalla convirtió cada viernes en una auténtica fiesta con el "Un, dos, tres...", que se mantuvo en antena durante 33 años -22 de ellos ininterrumpidamente-, batiendo récords de audiencia con un formato que fusionaba conceptos de un modo nunca visto.
Su otra gran aportación fue divulgar el género fantástico y de terror. Con "Historias para no dormir" -emitido entre 1966 y 1968, y en una segunda etapa en 1982- congregó a un público ávido de suspense en plena España franquista.
Ibáñez Serrador adaptaba, dirigía y presentaba cada entrega con una personal introducción, inspirada en lo que hacía Alfred Hitchcock en la televisión británica. La mayoría eran adaptaciones de célebres escritores, desde Ray Bradbury a Edgar Allan Poe, pero también dirigió guiones propios.
También llevaron su sello otros programas innovadores como el concurso sobre el mundo animal "Waku Waku", estrenado en 1989 en TVE con Consuelo García Berlanga o el primer programa sobre divulgación de sexo de la televisión pública, "Hablemos de sexo" (1990), conducido por Elena Ochoa.
Para el cine estrenó solo dos películas, también de terror, "¿Quién puede matar a un niño?" (1969) y "La residencia" (1976), pero su influencia fue enorme y sirvió de inspiración a toda una generación de cineastas que han traspasado fronteras, desde Álex de la Iglesia a J.A. Bayona o Alejandro Amenábar.
Muchos de ellos, que participaron en el homenaje que preparó la Academia de Cine con motivo del Goya de Honor, han vuelto a recordarle hoy y a llevarle la contraria en lo que se refiere a la consideración de "maestro".
Álex de la Iglesia lo ha calificado, en declaraciones a Efe, como "genio" y "padre cinematográfico de la generación Sitges", en la que él se incluye, en referencia a los fanáticos del cine de suspense y terror congregados en torno al Festival de Sitges.
"Su trabajo no ha sido suficientemente reconocido por su generación y hemos tomado esa labor los que veníamos detrás, tomándolo como ejemplo de falta de trascendencia, de amistad con el público y de amor al genero", ha dicho el director de "El día de la bestia" o "La comunidad".
Para Miriam Díaz-Aroca y Silvia Marsó, dos de los rostros más populares del "Un, dos, tres...", fue el "maestro" que les enseñó "todo" en la televisión.
Díaz-Aroca, que presentó el concurso entre 1991 y 1993 junto a Jordi Estadella, le ha atribuido "una clarividencia más allá de lo normal, una capacidad de creatividad infinita y un detector para lo que le gustaba a la gente".
Para Marsó trabajar como una de las icónicas azafatas del programa fue un trampolín profesional. "Entendía mucho de teatro, de televisión y de espectáculo musical", ha subrayado.
La Academia de Cine y la de Televisión, el presidente en funciones y los líderes de los principales partidos políticos se han unido a las condolencias.

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