Parece que quiere asustarnos, señor Núñez Feijóo

Hace algo más de una semana que el señor Feijóo nos alertó, con cierta dureza, de que va a derogar varias leyes e incluso desaparecerán ministerios, si gana la votación. Estando en una emisora de radio conocida citó, al comenzar, que derogaría a la “Memoria Histórica” a la que considera “disparate histórico”, o no sabe los objetivos de la Ley o miente el señor. Como ciudadana española sentí que me entraba por los oídos un sonido envenenado. Desde entonces le doy vueltas a la amenaza y me hago preguntas que quizá pueda responder el señor Feijóo.
 

Me ciño a lo que llama “Memoria Histórica” cuando la Ley a derogar es la de Memoria Democrática, en este caso a mí me parece más completa llamarle Ley de la Memoria Histórica Democrática. Primero recordar que esta Ley trata dos puntos especiales: uno que desaparezcan en España todos los símbolos franquistas (de personas o cosas) como han desaparecido en naciones como Alemania; el segundo quiere apoyar a las personas que perdieron a sus familiares, que fueron a buscar a sus domicilios y no regresaron jamás, e incluso no se sabe dónde se encuentran sus huesos. Pregunto: ¿a quien hace daño que se investigue dónde se pueden encontrar?, desde que existe la Ley ¿se han producido perjuicios en la sociedad?, cuando se encuentran los restos de los asesinados ¿se levanta la familia contra alguien?. Hasta ahora no ha pasado nada de eso Lo importante está en la felicidad que se le da a los que pronto piensan morir y desean ir en paz. Lo que ha sufrido esa gente nadie se lo imagina, recuerdo que en una investigación entramos en contacto con la señora “María” en un pueblecito de León, que aceptó recibirnos y nos contó cómo había perdido a su marid0, padre de tres niños; llamaron a la puerta y se llevaron al que enseñaba, lo poco que sabía, a los campesinos; por la noche apareció muerto en la cuneta, “María” decía que fuera para que ella, mientras viviese, lo viese siempre allí. Otra vez, estaba en el I Congreso de Víctimas del Franquismo en Rivas-Vaciamadrid (año 2012 Comité Científico presidido por Nicolás Sánchez Albornoz), creo que fue en la ponencia “Víctimas y testimonios” que algunas mujeres terminaron llorando en silencio, habían descubierto que su padre no matara a nadie como le hicieron creer en los orfanatos donde las habían recogido, les contaron que sus padres eran malos que mataran a otros hombre, de forma que las niñas no querían saber nada de ellos, y las cuidadoras y las monjas les decían que debían rezar mucho para que entrasen en el cielo, una mujer de Asturias contó que le mataran a sus padres, los dos maestros. De esto hay cientos de ejemplos.
 

El segundo punto se refiere a la “necesidad de saber la verdad de todo en la dictadura”. Todos tenemos derecho a investigar sobre temas del tiempo del franquismo, yo misma lo hice con el estudio de Radio Liberty. La CIA en Playa de Pals, no obtuvo muchas ayudas en España pero se pueden comprar documentos en archivos de los EEUU. Hace unos días “Público” nos habló de la “Operación general Mola, las maniobras del Ejército para “aniquilar” en 1971 la supuesta revolución en Euskadi”. Sobre la enseñanza durante el franquismo también es necesario estudiarlo a fondo, y muchos más.
 

Señor Feijóo si usted pretende recuperar cualquiera de las formas de vivir del franquismo, piénselo bien, mejor ni se presente a la votación, porque no es que se levante la izquierda, sino que dentro de los suyos muchos no lo aceptarían. El contexto de la dictadura de Franco no tiene nada que ver con el actual. Franco se apoyó en la Iglesia Católica, los militares, los EEUU, todos los medios de comunicación y la mentira. No había libertades, no se podía hacer critica política; no se podían traer del extranjero libros de historia del siglo XX de España, no se hablaba de la Segunda República, no se permitían formaciones educativas libres, ni la creación de organizaciones sindicales, etc.
 

Señor Núñez Feijóo, usted es gallego y yo también, usted vio como desde hace unos treinta años, la católica Galicia sintió como se le iban los adolescentes de las iglesias, “papá que aburrimiento”. Los militares de hoy son distintos, saben que su finalidad no es mantener un sistema de gobierno sino la tranquilidad en la sociedad y defender al país de los ataques exteriores; en cuanto a los medios de comunicación los hay de ideologías diferentes... todo es distinto. Deje que la Ley de Memoria Democrática siga adelante. Como pertenezco al sexo femenino le aseguro que las mujeres estamos muchísimo mejor que con Franco, pero es necesario hacer algo con los hombres para acabar con los asesinatos de sus compañeras.

Parece que quiere asustarnos, señor Núñez Feijóo

Te puede interesar