La campaña

El pasado martes, con el último Consejo de Ministros del presente año, se inició la campaña electoral. Es lo que nos toca en el año que está a punto de comenzar: campaña y más campaña para obtener los mejores resultados posibles en dos elecciones, que como todas, van a ser trascendentes para el futuro más inmediato de España.


Se considera que las elecciones municipales y autonómicas de Mayo son algo así como una primera vuelta de las generales. Desde luego que son trascendentes. Y lo son tanto por los resultados que cada partido obtenga como por el estado de ánimo que se genere una vez contados los votos.


Sin embargo no está escrito en ningún sitio que quien gane en votos e incluso en gobiernos en la cita de Mayo tenga todo hecho para las generales. Las dinámicas son distintas. En las municipales y autonómicas habrá rivalidad clara entre PSOE y PP y los socios de la llamada mayoría progresista lucharán sin miramientos por sus respectivos territorios. Creo que cara a las elecciones generales la campaña tendrá otros tintes.


Cara a las generales, detectaremos un deseo, más o menos expreso, por parte de quienes hoy apoyan al Gobierno de que Pedro Sánchez revalide en su cargo, de ahí que las estrategias de quienes conforman la actual mayoría estarán más dirigidas a evitar que Núñez Feijóo llegue a Moncloa que a defender sus propios programas. No se olvidarán de ellos pero lo prioritario para todos ellos será y es que el PP de ninguna demas maneras llegue a formar Gobierno.


Todas las encuestas, salvo la del CIS, auguran un triunfo del PP que necesariamente debería contar con el apoyo expreso o tácito de VOX para poder gobernar y este, el del apoyo necesario de VOX, será tanto en Mayo como cuando se celebren las generales, el hilo conductor de buena parte de la campaña de los adversarios de Feijóo que parece son todos menos, y solo a ratos, el partido de Abascal. Ignoro el éxito que pueda tener esta estrategia, lo que sí parece obvio es que a Sánchez si algo leperjudica, además de su forma de estar en política, es la compañía de estos cuatro años. Y será su actual compañía la que de una forma u otra intentara que no sea desbancado de Moncloa.


Así las cosas, el año a punto de nacer será un año sin tregua y la legítima lucha por el poder va a ser dura y constante. Sánchez se juega La Moncloa y Feijóo su apuesta de hombre sereno. Tiempo al tiempo y para todos un feliz 2023.  

La campaña

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