martes 20/10/20

Los socios europeos no se plantean ahora cierres fronterizos por los rebrotes

España se muestra partidaria de que los socios comunitarios unifiquen sus criterios para combatir el virus
González Laya llega a la foto de familia i kai niefield (efe)
González Laya llega a la foto de familia i kai niefield (efe)

La ministra española de Exteriores, Arancha González Laya, aseguró ayer que los estados miembros de la Unión Europea (UE) no contemplan actualmente cierres de fronteras por los rebrotes, pero sí aumentar la coordinación.

En declaraciones a los medios de comunicación españoles tras una reunión informal con sus homólogos comunitarios en Berlín, González Laya apeló también a la “responsabilidad” de la ciudadanía, término en el que incluyó la limitación de los viajes a los estrictamente necesarios, como contribución individual al control de la pandemia.

“No hemos hablado del cierre de fronteras en el caso de rebrotes. Lo que sí hemos hablado es de buscar una mayor coordinación entre los estados miembros en la respuesta que podamos dar a estos rebrotes”, afirmó.

Armonización
La ministra explicó que el aumento de los casos de coronavirus que se está registrando en muchos países de la UE está generando respuestas muy distintas en cada país y consideró que sería muy valioso unificar las medidas.

“Compartimos la necesidad de quizás buscar una mayor armonización en las medidas que podamos tomar. Quizá en torno a una inversión mayor en testeo, como manera de generar confianza entre los ciudadanos que se mueven a través de las fronteras”, apuntó González Laya.

Mientras tanto, agregó la ministra, los estados miembro mantiene “la llamada a la responsabilidad de los ciudadanos”, no solo con respecto a las medidas de higiene, “sino también a evitar los viajes que no sean absolutamente necesarios en estos momentos”.

En junio, la UE logró un acuerdo para que los Gobiernos reabriesen las fronteras interiores de Schengen y las exteriores a apenas unos pocos países, pero las restricciones no tardaron en volver. En el caso de los viajes desde España, a fecha de ayer solo ocho países de la UE (Francia, Portugal, Suecia, Polonia, Eslovaquia, Luxemburgo, Croacia, Bulgaria) permiten la entrada sin restricciones.

Evitar polémicas
González Laya evitó valorar las palabras de la canciller alemana, Angela Merkel, en las que llamó a evitar los viajes a zonas de riesgo –lo que incluiría España– y afirmó que lo que hacen todos los gobiernos es mantener el llamamiento a la responsabilidad, y eso incluye “evitar aquellos viajes no absolutamente necesarios”.

La ministra admitió que los rebrotes “se han convertido en la norma, no la excepción, en toda Europa” y señaló que aunque en algunos países, como España, estos rebrotes son “un poquito más altos que en otros”, el aumento de casos se está dando también en otros como Alemania, Francia o Italia. “Todos buscamos ayudar a controlar los rebrotes”, dijo.

Por otra parte, el Gobierno ultranacionalista de Hungría anunció ayer el cierre de sus fronteras a partir del 1 de septiembre para los ciudadanos extranjeros, una medida que argumenta por el aumento de los contagios de coronavirus en Europa. 

“A partir del 1 de septiembre los ciudadanos extranjeros no podrán entrar en el país”, solo con algunas excepciones, señaló el ministro de Gobernación, Gergely Gulyás, ante la prensa. 

“Persiste el peligro de que (el virus) entre desde el extranjero”, agregó el ministro al recordar que en toda Europa está creciendo nuevamente el número de contagios por el Covid-19. 

Según Gulyás, la medida es necesaria “para defender la salud de los húngaros, la economía y el inicio del año escolar”. 

Al volver al país, los ciudadanos húngaros deberán presentar dos pruebas negativas de coronavirus de las 48 horas anteriores o someterse a una cuarentena de dos semanas. 

“La medida no significa restricciones de movimiento dentro del país”, agregó el ministro. 

Eso sí, habrá varias excepciones, como por ejemplo en el caso de convoyes militares, viajes de negocios, cruces de frontera por trabajo, tránsito a otros países por corredores predeterminados, así como los viajes diplomáticos y oficiales. 

El ministro adelantó en relación con el partido de la Súper Copa que se disputará en Budapest entre el Bayern Múnich y el Sevilla el 24 de septiembre que se están negociando con la UEFA los detalles de cómo asegurar la entrada de los 6.000 aficionados alemanes y españoles (3.000 cada uno), que se autorizó con anterioridad.l

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