lunes 18.11.2019

Johnson rechaza el referéndum escocés, mientras que Corbyn “no se opondría”

Sturgeon considera insostenible que no se convoque una consulta si esta se pide por una “mayoría clara”

Miles de ciudadanos escoceses participan en una marcha a favor del independentismo | ROBERT PERRY (EFE)
Miles de ciudadanos escoceses participan en una marcha a favor del independentismo | ROBERT PERRY (EFE)

El primer ministro británico, el conservador Boris Johnson, rechazó ayer dar su visto bueno a un nuevo referéndum de independencia en Escocia, mientras que el Partido Laborista, primero de la oposición en el Reino Unido, sugirió que no intentaría “detenerlo”.

La cuestión de una nueva consulta entró en la campaña electoral británica después de que la ministra principal escocesa, la nacionalista Nicola Sturgeon, anunciase esta semana que solicitará a Londres las competencias para organizar un plebiscito tras las elecciones generales.

En 2014, la permanencia de Escocia en el Reino Unido se impuso con el 55% de los votos en un referéndum que para el primer ministro británico fue “un evento único en una generación”.

“No creo que la gente de este país piense que los referéndum sean lo mejor para mantener la armonía”, consideró ayer en una entrevista con la cadena “Sky News” el mandatario conservador, favorito en las encuestas para las próximas generales.

Desde la oposición, en cambio, la portavoz de Empresas laborista, Rebecca Long-Bailey, dejó la puerta abierta a la posibilidad de un segundo plebiscito en caso de que su partido llegue al poder.

“Si después de las próximas elecciones el Gobierno escocés determina que quiere promulgar otro referéndum, y sacan adelante todo el proceso legislativo dentro de su propio Ejecutivo, entonces nosotros, como Gobierno, no nos interpondríamos en su camino”, afirmó Long-Bailey.

“No intentaríamos detenerlo, aunque, ciertamente, no haríamos campaña en ningún caso para que Escocia abandone el Reino Unido”, recalcó la laborista.

Para que se celebrara el referéndum de independencia de 2014, el entonces primer ministro británico, el también conservador David Cameron, modificó la legislación que regula la autonomía escocesa a fin de permitir esa consulta en particular.

Aunque el Partido Laborista indicó que no se opondría a un nuevo plebiscito, el líder de la formación, Jeremy Corbyn, advirtió hace dos semanas de que no se plantearía volver a cambiar la ley en ese sentido durante los “primeros años” de un eventual Gobierno con él al frente.

“Se suponía que el referéndum de 2014 era una oportunidad única en la vida”, señaló Corbyn, que no descartó apoyar una consulta aunque no es su “prioridad”.

Sturgeon, líder del Partido Nacionalista Escocés (SNP), afirmó ayer que sería una postura “insostenible” para Londres oponerse a un nuevo referéndum si hay una “mayoría clara” en Escocia.

“Pienso que sería una postura que ningún político de Westminster sería capaz de mantener”, sostuvo la ministra principal, que aseguró que “todo el mundo en Escocia sabe que va a haber otro referéndum”.

Sturgeon resaltó que la mayoría de los ciudadanos de la región votaron a favor de continuar en la Unión Europea en 2016 y que la decisión de abandonar el bloque comunitario cambia las condiciones en las que se celebró el referéndum de independencia.

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