viernes 19.07.2019

El huracán Barry llega a EEUU y se transforma en tormenta tropical

Las autoridades piden extremar la precaución pese al debilitamiento del fenómeno meteorológico

Un hombre juega con su paraguas debido a los vientos producidos por la proximidad de la tormenta tropical Barry, en Nueva Orleans | Dan Anderson (efe)
Un hombre juega con su paraguas debido a los vientos producidos por la proximidad de la tormenta tropical Barry, en Nueva Orleans | Dan Anderson (efe)

Tras convertirse por unas horas en huracán, el fenómeno meteorológico Barry tocó ayer finalmente tierra en Luisiana (EEUU) y se transformó en tormenta tropical, aunque las autoridades pidieron extremar la precaución por la amenaza de inundaciones.

El Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés) informó de que Barry alcanzó tierra este sábado a unos 10 kilómetros al noreste de Intercoastal City y a 50 kilómetros al suroeste de Lafayette, en Luisiana.

Pese a que su centro se encontraba ya en tierra, las lluvias apenas habían comenzado en algunos lugares. Según el boletín de las 18.00 hora GMT del NHC, la tormenta tropical presentaba vientos de 70 millas por hora (unos 113 kilómetros/hora); se movía en dirección al noroeste a 6 millas por hora (9,5 kilómetros/hora); y se esperaba un giro hacia el norte-noroeste esta pasada noche, seguido de otro hacia el norte hoy. Pese a su debilitamiento, el gobernador de Luisiana, John Bel Edwards, avisó en una rueda de prensa poco después de que Barry alcanzara las costas de Luisiana de que “esto es solo el comienzo”.

“Pido a todo el mundo que permanezca en alerta y seguro, esto siempre se ha pronosticado como un suceso de inundaciones por lluvia, la mayor parte de las precipitaciones están cayendo ahora en la costa del golfo (de México)”, indicó. El gobernador subrayó que hay 3.000 efectivos de la Guardia Nacional en activo para responder a la emergencia en Luisiana.

“Van a ser varios días largos en nuestro estado”, auguró.

Una de las poblaciones que pueden verse más afectadas en Luisiana por su ubicación es Morgan City, una localidad de 12.000 habitantes próxima a la costa del golfo de México.

“Por ahora no está cayendo mucha agua en la ciudad, como se ha pronosticado, la mayor parte de las lluvias están siendo por el momento (mar adentro) en el golfo”, dijo el alcalde de Morgan City, Frank Grizzaffi, por teléfono.

Grizzaffi apuntó que los vientos tampoco estaban siendo muy fuertes, aunque detalló que una de sus principales preocupaciones es la caída de árboles y que la lluvia colapsase el sistema de drenaje de agua de la ciudad, lo que podría originar inundaciones. “Hemos colocado algunas bombas más de agua para drenarla, pero si llueve demasiado no tendremos capacidad de drenarla toda”, indicó el alcalde.

De acuerdo a sus datos, al menos el 50% de los habitantes de Morgan City se encontraban sin electricidad. A unos 112,5 kilómetros al sur de Nueva Orleans, los vecinos de Morgan City, que está prácticamente aislada al estar rodeada de lagos, ríos y pantanos, se atrincheraron en sus casas con sacos de arena.

“Este tipo de sucesos no nos son ajenos, aunque llevamos diez años sin sufrir un huracán los hemos tenido cerca durante este tiempo”, dijo el alcalde.

La temporada de huracanes en la cuenca atlántica comenzó oficialmente el pasado 1 de junio, pero antes, el 20 de mayo, se formó al sursureste de Bermuda una tormenta subtropical, Andrea, que se debilitó enseguida y no causó daños.

Según el pronóstico actualizado de la Universidad Estatal de Colorado (CSU) de EEUU, la actividad de la actual temporada de huracanes en el Atlántico será “casi promedio”, con 14 tormentas tropicales, seis de las cuales se convertirían en huracanes, el primero de ellos Barry. 

Luisiana sufrió en 2005 los efectos del huracán Katrina, que ocasionó más de 1.800 muertes, especialmente en la ciudad de Nueva Orleans.

Comentarios