martes 10.12.2019

España procesa al tío de Bashar Al Asad por blanqueo de capitales

El juez De la Mata investiga el expolio de 600 millones de euros del Tesoro sirio por parte de la familia Al Asad

España procesa al tío de Bashar 
Al Asad por blanqueo de capitales

El juez de la Audiencia Nacional José de la Mata ha propuesto juzgar al exvicepresidente sirio Rifaat Al Asad, tío del actual presidente Bashar Al Asad, y a otras 13 personas, entre ellas ocho de sus hijos y dos de sus esposas, por pertenencia a una organización criminal que ha podido blanquear en España más de 600 millones de euros procedentes del expolio del Tesoro nacional sirio.

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 acusa a Rifaat al Asad, de 82 años, de ser el líder de un grupo criminal cuyas órdenes eran seguidas por sus esposas, hijos y testaferros y que se ha dedicado desde los años ochenta a ocultar, transformar y blanquear en distintos países europeos fondos “ilícitamente depredados”.

Según el auto del magistrado, de 142 páginas, el exvicepresidente se marchó de Siria en 1984 y se concertó con su hermano, el entonces presidente Hafez Al Asad, para esquilmar el Tesoro nacional sirio, llevándose consigo 300 millones de dólares, de los cuales un total de 200 millones se habrían incluido en gastos de Presidencia, de los presupuestos oficiales sirios, y los restantes 100 millones los obtuvo aumentando la deuda pública siria mediante un préstamo concedido por Libia, préstamo que se camufló entre las transacciones económicas entre los dos países, aumentando las importaciones desde este país.

Además, en la década de los setenta habría obtenido ingentes recursos ilícitos de múltiples actividades delictivas como la extorsión, amenazas, contrabando, expolio de riquezas arqueológicas que luego vendió por todo el mundo, usurpación de inmuebles y tráfico de drogas. Todas estas actividades continuaron incluso durante los años de su exilio, utilizando personas afines que habrían permitido que se siguiera enriqueciendo con el monopolio de diversos ilícitos en Siria.

Prueba de ello, destaca De la Mata, era el puerto que controlaba en Latakia, que utilizaba para sacar de contrabando, junto a distintas mercancías, las riquezas arqueológicas de las que se apropiaba.

También poseía el máximo control sobre los grupos paramilitares denominados ‘shabihas’, ya que fueron creados por él mismo y le servían de “secuaces.”. l

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