• Miércoles, 26 de Septiembre de 2018

Quinteiro cree que su caso es “una excusa” para que una minoría de En Marea “tense el espacio político”

La diputada de En Marea Paula Quinteiro concedió una entrevista en la revista “El Salto” en la que asegura que su caso, que ha generado una crisis interna en el seno de En Marea

Quinteiro cree que su caso es “una excusa” para que una minoría de En Marea “tense el espacio político”
Villares pasa detrás de Quinteiro durante una reunión del partido | aec
Villares pasa detrás de Quinteiro durante una reunión del partido | aec

La diputada de En Marea Paula Quinteiro concedió una entrevista en la revista “El Salto” en la que asegura que su caso, que ha generado una crisis interna en el seno de En Marea a raíz de su implicación en un altercado con la Policía, ha sido “una excusa” empleada por “una minoría del espacio de unidad popular” para “tensar todo” el ámbito de la izquierda rupturista en Galicia.

Con esta entrevista, recogida por Europa Press, Quinteiro rompió su silencio tras más de tres semanas desde sus últimas declaraciones públicas después de salir a luz los hechos en los que se vio envuelta durante la madrugada del 18 de marzo, cuando fue identificada en un control policial por una denuncia por vandalismo. Allí, como recoge el atestado, llegó a esgrimir su condición de diputada en el Pazo do Hórreo.

Según Quinteiro, una de las “primeras personas” en tener constancia de lo ocurrido, que ha derivado en una crisis que ha acentuado las ya existentes diferencias internas del espacio rupturista, fue, precisamente, el portavoz orgánico y parlamentario de En Marea, Luís Villares; quien, luego de unos días en los que evitó exponerse públicamente, pidió –de forma “personal”– a Quinteiro que abandonase su acta como diputada en contra de la opinión de la mayoría del grupo parlamentario, que, días antes, había acordado limitar las acciones disciplinarias a la apertura de un expediente.

Informó al portavoz
“El propio domingo –después de los hechos–, a una de las primeras personas a las que llamé fue a Luís (Villares)”, asegura la parlamentaria, miembro de Podemos y afín a la corriente Anticapitalistas. De este modo, tras justificar que haya guardado silencio para evitar “seguir avivando” una polémica que cree generada “de forma bastante artificial”, Quinteiro defiende que, en la noche de autos, su “intención” fue “siempre” mediar en una “situación de tensión entre un agente concreto y una persona” que pretendía ser identificada por la Policía.

Así, asegura que, a su entender, se trató de un “incidente menor” y que, una vez identificada esa persona, los agentes dejaron ir al grupo en el que se encontraba Quinteiro durante la noche del sábado 18 de marzo. “Pedí disculpas por si alguna gente se sintió incómoda. Yo no hice nada malo ni utilicé mi condición de parlamentaria para beneficiar a nadie, ni dificulté el trabajo policial en ningún caso”, asegura.

Los hechos trascendieron tres días después. En un primer momento, el grupo de En Marea se reunió hasta en tres ocasiones para abordar el asunto. En estos encuentros, la propia Quinteiro ofreció explicaciones que fueron dadas por buenas por la mayoría de sus compañeros. Sin embargo, los órganos políticos de En Marea –la Coordinadora (la ejecutiva de un partido clásico) y el Consello das Mareas, ambos encabezados, al igual que el grupo parlamentario, por Luís Villares– sí que reclamaron públicamente la renuncia de Quinteiro, una corriente a la que se sumó días más tarde el propio portavoz.

“Yo pienso que fue una excusa para que una minoría del espacio de unidad popular aprovechase la situación para tensar todo el espacio: el grupo parlamentario e incluso las mareas municipalistas. Se llega a esto por irresponsabilidad y por falta de diálogo”, asegura la parlamentaria.
Por su parte, Villares volvió a urgir ayer a la diputada que dé un paso al frente para asumir “responsabilidades” después de lo ocurrido. Lo hizo mientras una hipotética consulta a los inscritos para posicionarse sobre el futuro de Quinteiro permanece desactivada. “Yo siempre dije que la consulta era una salida política más ante un conflicto que se podía plantear como irresoluble”, manifestó Luís Villares, dejando así la responsabilidad de dar un paso en manos de la diputada.