miércoles 12/8/20

Feijóo consigue su cuarta mayoría absoluta e iguala el récord de Fraga

Ana Pontón será la líder de la oposición en el Parlamento tras el sorpasso 
del BNG al PSdeG de Gonzalo Caballero

Una persona vota y otra espera su turno para depositar su papeleta en el colegio electoral de la Ciudad Vieja de A Coruña | PEDRO PUIG
Una persona vota y otra espera su turno para depositar su papeleta en el colegio electoral de la Ciudad Vieja de A Coruña | PEDRO PUIG

Alberto Núñez Feijóo volverá a ser el presidente de la Xunta de Galicia. Lo hará por cuarta legislatura consecutiva y lo hará con su cuarta mayoría absoluta seguida.  Enfrente, en el pazo do Hórreo tendrá a una nueva cara como líder de la oposición. La nacionalista Ana Pontón dio la sorpresa con el sorpasso del BNG al PSdeG y se convertirá en la cabeza visible de la izquierda gallega en el Parlamento.

En unas elecciones al Parlamento de Galicia marcadas por el la pandemia del coronavirus, los gallegos volvieron a las urnas con tranquilidad y medidas de higiene y retomaron con sus votos la línea histórica del hemiciclo compostelano llevando de nuevo a solo tres partidos a las bancadas del pazo do Hórreo y eliminando el rupturismo de las bancadas tras dos legislaturas con la presencia de Anova, primero, y En Marea, después. Ni Vox, ni Ciudadanos, ni la Marea Galeguista y Galicia en Común consiguieron hacerse con los votos suficientes para siquiera acercarse a tener un escaño y el Parlamento volverá a tener solo tres colores, como ocurrió por última vez en la legislatura de 2009 a 2013, la primera de las mayorías absolutas de Feijóo al frente del PPdeG.

El líder popular y estará por cuarta vez consecutiva al frente de la Xunta, igualando la marca de Manuel Fraga. Y lo hará afianzando su mayoría absoluta con un escaño más que hace cuatro años (un total de 41, aunque al cierre de esta edición, con el 99,96% escrutado quedaba un diputado disputado en Pontevedra entre el PPdeG y el PSdeG, adjudicado en principio a los socialistas), rozando el récord de 43 del propio Fraga. En una campaña en la que se batió contra lo que él mismo calificó de “multipartito” y en la que apeló a su lealtad a Galicia frente a los cantos de sirena que lo situaron varias veces al frente del PP en Madrid, Feijóo llevó a los gallegos el mensaje de seguridad ante los tiempos de incertidumbre que deja el coronavirus.

Enfrente tendrá a partir de ahora a Pontón y su BNG, que no solo dio el sorpasso al PSdeG, sino que lo hizo de manera evidente, con 19 escaños frente a los 15 de los socialistas. Después de la crisis que supuso la ruptura de Amio y el surgimiento de varios frentes en el lado del nacionalismo de izquierdas gallego, Pontón ha enderezado el rumbo del movimiento más galleguista hasta conseguir hace cuatro años salvar los muebles y ahora auparse hasta el liderato de la oposición.

El BNG consigue con estos 19 escaños –trece más que hace cuatro años– romper el techo que había marcado en 2001 el histórico Xosé Manuel Beiras con 17 asientos en O Hórreo. Basándose en un reencuentro de las filas nacionalistas –incluso se produjo un manifiesto de conocidos militantes, exmilitantes y simpatizantes pidiendo el voto para el BNG–, el Bloque apostó por una campaña muy centrada en Galicia y alejada de los “paracaidistas” madrileños que utilizaron en sus mítines tanto los socialistas como Galicia en Común.

El PSdeG de Gonzalo Caballero sufrió una de las derrotas más dolorosas de los últimos años, con catorce escaños –solo uno más que en la pasada legislatura con Fernández Leiceaga al frente– pero con menor número de votos. Los socialistas regresan también al tercer puesto del pazo do Hórreo, un lugar que ya ocuparon, aunque empatados en diputados, hace cuatro años. El mal resultado recuerda también a los quince escaños que logró Abel Caballero –alcalde de Vigo y tío de Gonzalo Caballero– al frente del PSdeG en el año 1997, cuando también fue tercero, por detrás del Bloque.

Lejos quedan los 25 de Emilio Pérez Touriño en 2009 y 2005, resultado que dio lugar al bipartito entre los socialistas y los nacionalistas, el único gobierno entre la era fraguista y la de Feijóo. Si bien en las elecciones estatales y municipales el PSdeG consiguió mantener un crecimiento sostenido en Galicia, hasta incluso superar al PPdeG en las elecciones al Congreso y el Senado de abril de 2019 (que se tuvieron que repetir  en el mes de noviembre), la racha se quebró ayer en la comunidad con una sufrida derrota, no solo a manos de los populares, sino también del BNG.

El otro gran derrotado de la jornada fue Antón Gómez-Reino. Avalado por Pablo Iglesias y Yolanda Díaz, el líder de Podemos en Galicia no consiguió suficiente apoyo para entrar con Galicia en Común en el pazo do Hórreo. Los votos de los catorce escaños En Marea de hace cuatro años se diluyeron sobre todo en el BNG y también la Marea Galeguista de Pancho Casal, heredera del proyecto rupturista se quedó no solo fuera, sino sin casi respaldo electoral. De segunda fuerza en el Parlamento a estar fuera, es el resumen del rupturismo. Tampoco Vox ni Cs, que querían pescar en el caladero del PPdeG, consiguieron un banco de votos suficiente para aparecer por el hemiciclo.

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