jueves 6/8/20

Vari Caramés, fotografías “entre las sombras”

exposición El fotógrafo ferrolano expone en la galería Parrote de A Coruña junto al Premio Nacional García-Alix
La exposición puede verse en la galería herculina hasta el 31 de julio | JORGE MEIS
La exposición puede verse en la galería herculina hasta el 31 de julio | JORGE MEIS

Para su admirado Cortázar las fotografías eran ventanas a lo insólito y Vari Caramés (Ferrol, 1953) se asoma a ellas con su cámara en mano para captar ese instante de “lo extraño, lo sorprendente, lo que te produce emoción”. Aquello que despierta poesía, pero también melancolía, sensaciones, recuerdos, memoria...

Amante de lo intemporal y de lo indefinido, busca evocar, sugerir. En esta ocasión lo hace, además, “entre las sombras”. Así es como se denomina la exposición que desde el pasado mes de junio –tras haber sido aplazada por la Covid-19– comparte con otro grande de la fotografía, Alberto García-Alix, Premio Nacional, en la galería de arte Parrote, en A Coruña, ciudad en la que Caramés reside desde los nueve años.

Ambos establecen un diálogo lleno de autorreferencias y también de guiños en una muestra cuyo hilo conductor es una frase que el escritor francés Louis Ferdinand Céline recoge en su obra “Viaje al fin de la noche”. Reza así: “lo más interesante sucede siempre entre las sombras”.

Ninguno supo a la hora de hacer su propia selección qué imágenes enviaría el otro para dar vida a la muestra. “Trabajamos por intuición, no hubo trabajo previo de selección”, cuenta el ferrolano. El resultado: “un buen cóctel, un cóctel lleno de sabores; muy interesante”, todo en blanco y negro.

“Alberto ha utilizado algunas fotos de sus últimas series; yo, imágenes de los años 80 y de los 90, son copias vintage”, explica. Una buena mezcla que deja un regusto de atemporalidad, despojada de la pátina de la actualidad. “La fotografía siempre habla de memoria, de recuerdos; nosotros somos lo que fotografiamos, y en ese sentido yo soy muy autobiográfico”, dice.

Con la madurez, su mirada se ha ido reposando, se ha hecho más analítica. “Mi espíritu sigue más o menos intacto pero la forma de trabajar o la manera de mirar evoluciona, como evoluciona cualquier persona”, añade.

Como a la gran mayoría de la sociedad, también a él el confinamiento le ha dado que pensar. “Nos ha puesto a todos un poco en su sitio, y al final hemos llegado a la conclusión, que yo ya lo pensaba antes, de que lo ordinario es lo extraordinario. Parece que siempre estamos buscando lo exótico, lo extraordinario, y yo sigo pensando que lo extraordinario está en lo ordinario, en lo cotidiano, en todo lo que tenemos normalmente”, reflexiona.

Vari Caramés, a quien con quince años su padre, artista amateur, le regaló una cámara Voigtlander manual para que los fotografiase sus cuadros, tal y como destaca en su biografía, ya no se despegaría jamás de la fotografía. Sus cuatro décadas de trayectoria albergan multitud de exposiciones, tanto individuales como colectivas, publicaciones y premios. l

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