jueves 14.11.2019

Tesoros ocultos que salen a la luz por la acción de bloggers e instragramers

La comarca está salpicada de hermosas playas, muchas de las cuales son auténticos referentes turísticos. Pero hay otras, muchas, que permanecen ocultas para goce de algunos privilegiados. Las redes sociales están descubriendo muchos de estos rincones
Porto en Ferrol | Jorge meis
Porto en Ferrol | Jorge meis

Las playas abundan en las redes sociales. Fotos en los arenales más hermosos del país son la estampa habitual, sobre todo en estas fechas. Pero el deseo de cualquier blogger o instagramer que se precie es colgar en sus redes una imagen de un paraje recóndito, una playa hermosa que no conozca la mayoría de mortales y aquellas que presenten algún tipo de reto en cuanto a su acceso. Tesoros naturales de los que abundan en la comarca y que, poco a poco, van saliendo a la luz dejando de ser de ser tan secretos para formar parte de la lista de retos de los usuarios más activos del universo del “social media”. 

En su mayoría, estas calas presentan accesos difíciles o complicados por encontrarse en zonas escarpadas en las que en muchos casos no se han adaptado ni las habituales pasarelas de madera, y son los propios usuarios los que van marcando el camino a seguir. 

La mayor parte de los municipios disfruta de alguna de ellas. En Fene, aunque algunos lo desconocen, también hay playas, cuatro pequeñas calas utilizadas mayoritariamente por vecinos de la zona. Se trata de los arenales de Almieiras, Coído, Río Sandeo y Río Castro. Calas pequeñas, que llegan a desaparecer con las mareas vivas, pero muy hermosas y que se encuentran entre las localidades de Redes y Cabanas. Siguiendo la línea de costa, recalamos en otra preciosa, Chamoso, en Cabanas, muy utilizada por embarcaciones de recreo y aquellos bañistas que conocen cómo llegar hasta ella. En el vecino municipio de Pontedeume hay otras dos pequeñas playas de gran belleza, la de Centroña, y la de Insua, que se sitúa entre el arenal de Perbes (Miño) y el de Ber.

En Ortigueira, entre muchas otras, resulta especialmente atractiva para los amantes de la fotografía y los parajes recónditos la playa de O Picón, a los pies de los majestuosos acantilados de Loiba. Siguiendo en la zona de Ortegal, otra recóndita playa que conocen pocos y que es muy hermosa es la de Sonrreiras, en Cedeira. Su acceso, entre eucaliptos, es tan hermoso como la propia cala, de pequeñas dimensiones, a la que se baja desde un acantilado por una pasarela de madera. Cerca de este arenal se encuentra la playa de Burbujas, otra belleza de aguas cristalinas de color verde turquesa cada vez más presente en las redes sociales y que debe su nombre al hecho de que cuando sube la marea y pisas la arena salen burbujas de aire a la superficie.

También Ferrol dispone de numerosas calas de este tipo, como Medote y Porto en la zona de Covas, la de Lobadiz, que se encuentra entre los concurridos arenales de Doniños y San Jorge, o la de Lumebó, detrás de Penencia, en la que se practica nudismo.

Pequeñas o grandes, las playas de la comarca constituyen un reclamo más para el viajero, al que hay que agradecer, o no, que las sitúe en el mapa de las redes sociales.

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